bicicleta por el norte de Marruecos, rodando desde la costa mediterránea a las montañas del Rif, una ruta entre acantilados, playas tranquilas, montañas escarpadas, impresionantes parques naturales, las medinas de Tetuán y Chefchauen y una arquitectura y gastronomía que mezclan lo español y lo bereber.
550 kilómetros y 8 días de aventura a pedales por un escenario único uniendo las ciudades españolas de Melilla y Ceuta… es África, es Mediterráneo, es exotismo y es también el recuerdo de un pasado cercano que nos une.
Marruecos es uno de esos lugares únicos que no sabes explicar y cuando se trata de un viaje en bicicleta la aventura está siempre garantizada.
Desde la mismísima plaza de España de la Ciudad Autónoma de Melilla empezamos nuestra andadura en dirección a la frontera con Marruecos donde tras los pertinentes controles fronterizos ingresamos en el país norteafricano rumbo a Nador por la N15. Tras Nador, la idea es buscar la costa norte lo más rápidamente posible.
Una vez en la costa mediterránea el track sigue en todo momento la carretera nacional N16 que va bordeando toda la costa recorriendo ciudades y pueblos tradicionales hasta Alhucemas considerada como la capital de los bereberes del norte y donde la influencia española sigue presente en su lengua, arquitectura y algunos comercios.
Frente a la costa permanece una parte de España, el Peñón de Alhucemas, un islote – fortaleza blanco de soberanía española desde 1959, que hoy alberga unos 60 soldados españoles.
Dejando atrás la ciudad se encuentra a continuación el Parque Nacional de Alhucemas, una auténtica joya por descubrir en ésta región recorrida por caminos de tierra perfectos para pedalear entre paisajes interiores preciosos.
Bosques y paisaje calizo se entremezclan y nos vuelven a conectar con la costa en el majestuoso Peñón de Vélez de la Gómera, de soberanía española, donde una cuerda azul de 85 metros separa ambos países considerándose la frontera más pequeña del mundo.
A partir de ahí una sinuosa pista forestal nos conduce hasta el pueblo pesquero y turístico de Cala Iris, donde su imponente atardecer y las vistas panorámicas de su bahía serán lugar ideal para un descanso merecido.
A partir de ahí retomamos la Nacional 15 por el interior con grandes puertos de montaña que franquear siendo ésta la parte más dura del viaje por los terribles desniveles. Y es que, si una cosa se echa de menos en ésta ruta es la ausencia de túneles, lo que hace tener que salvar las colinas por sus cumbres una y otra vez.
El tramo de costa es espectacular y todavía tranquilo, en el que los montes de pinos se alternan con los valles cultivados que descienden hasta el mar. El accidentado litoral está salpicado de bahías solitarias donde aparecen pueblos y ciudades como El Jebha y Oued Laou.
Una vez En Oued Laou penetramos hacia el interior por la P4105 atravesando el Parque Nacional de Talassemtane, ya adentrándonos en el Rif con sus magníficas sierras, gargantas y valles donde la cercanía al mar convierten éstas montañas en las más verdes de Marruecos. Entre todo ese escenario aparece enclavada entre montañas y por arte de magia la ciudad azul de Chefchauen.
Chefchauen resulta ser uno de los sitios más encantadores de Marruecos. Blanco y azul, éste pueblo de montaña vive en su propio mundo, a los pies de las escarpadas montañas del Rif. Su medina pequeña y tranquila sigue siendo una maravilla, con sus callejuelas tortuosas y casas en tonos azules al estilo marroquí y andalusí que dejan prendado y extasiado al visitante.
La última parte del viaje es la que va desde la perla azul de Chefchauen hasta Ceuta pero antes pasando por Tetúan, ciudad blanca que todavía resulta auténtica y donde parece que nada haya cambiado durante siglos en su encalada medina declarada Patrimonio Mundial.
Una auténtica máquina del tiempo con callejuelas sin motos, vecinos amables y un montón de imágenes y sonidos de la vida tradicional. No olvidéis pasar la noche en el interior de la medina en uno de sus tradicionales Riad.
El trazado final hasta Ceuta es llano y sin apenas atractivos salvo las playas y algunos pueblos costeros que ya tienen aroma a España.
Ya en Ceuta, la Iglesia de Nuestra Señora de África, con su redoble de campanas, ponen el punto y final a ésta travesía en bicicleta por el Rif y la Costa Mediterránea.
El trazado es en todo momento hermosísimo y muy montañoso y sinuoso, siendo el desnivel considerable, con continuos sube y baja que te van ofreciendo panorámicas espectaculares de los paisajes por donde discurre.
Etapas
- Etapa 1. Melilla – Tazaghine (90km, +1.225m)
- Etapa 2. Tazaghine – Alhucemas (66km, +588m)
- Etapa 3. Alhucemas – Cala Iris (61km, +1.275m)
- Etapa 4. Cala Iris – El Jebha (70km, +1.666m)
- Etapa 5. El jebha – Oued Laou (86km, +1.450m)
- Etapa 6. Oued Laou – Chefchauen (58km, +1.200m)
- Etapa 7. Chefchauen – Tetuán (65km, +515m)
- Etapa 8. Tetuán – Ceuta (47km, +165m)
Para llegar hasta el punto de inicio, es decir a la Ciudad Autónoma de Melilla, existe la opción de coger un ferry desde Málaga (dos al día) con las empresas Balearia y Transmediterránea.
Otra opción es desde Motril o Almería que también hay ferrys que unen la península con Melilla.
En avión existen vuelos directos desde Málaga y Madrid con AirEuropa e Iberia.
La vuelta desde Ceuta solo se puede hacer por Ferry desde Ceuta hasta Algeciras con empresas como Balearia, Transmediterránea o intershipping con una frecuencia de una hora aproximadamente.
Por norma general Marruecos en un destino en el que el alojamiento suele ser barato, y para éste viaje, que discurre por lugares costeros y medianamente habitados, el llevar material de acampada no lo hemos visto necesario.
A la hora de diseñar las etapas hemos valorado la opción de siempre terminar cada día en un lugar con opciones fáciles de alojamiento, y la verdad que es la opción que aconsejo para éste viaje. Aunque si se prefiere ir más autosuficiente echar la tienda y el saco también puede ser una bonita experiencia y más aventurera.
Nosotros nos hemos alojado en hoteles, campings, pensiones, riad y casas alquiladas y el precio por noche que hemos pagado va desde los 5 euros a los 10 euros por persona y noche y a veces con desayuno incluido.