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De Syange a Tal

Al fin nuestro
exitoso primer día de caminata. No vale aclarar que es trepping, del verbo
trepar, esto será así todos los días, ya que todos los días iremos más y más
arriba hasta prácticamente tocar el cielo con las manos, hasta estar en las
nubes o sobre las nubes, de hecho, dentro del cielo. Nuestro camino previsto de
hoy terminaba en Chyamche. Según lo investigado debíamos tardar hasta ahí de cinco
a seis horas, pero para nuestra sorpresa, en tres horas y media estábamos en Chyamche.
Aprovechamos a comer unos momos y decidimos seguir  y adelantar un poco el camino, era un
mediodía temprano, y como por ahora hay muchos albergues, en pequeños
pequeñísimos pueblos, sabíamos que en una o dos horas más o tres horas más de
caminata, íbamos a encontrar seguro otro lugar donde descansar. Acá estamos en
un Tal pueblito que se llama precisamente así: Tal. El albergue es muy bonito,
pintoresco, de paredes verdes con puertas lilas y marcos azules en las ventanas.
Todos, en todo el pueblo, y en todos los pueblos, son muy coloridos, muy
alegres. Tienen parque donde nos sentamos rodeados de enormes Himalayas por
cuya piel, como venas, surcan vertientes de agua. Algunas de ellas,
impresionantes. Desde Syange hasta aquí, nos han sorprendido cascadas enormes,
cataratas. Todo el trayecto bordea el río Marsyangdi, a veces cerca, pero en su
mayoría, mucho más arriba de las márgenes, al principio por un lado y, luego de
Chyamche, sobre la otra orilla tras cruzar un puente temerario. Estos puentes
colgantes son mi primer síntoma, en toda mi vida, de vértigo. Están tan altos
sobre los rápidos tumultuosos del río, y son tan anchos.  Son más de cien metros sobre la cuerda floja,
balanceándose colgados del aire. El sendero fue sobre piedras en su mayoría,
excepto en un tramo en que cruzamos un campo de marijuana silvestre y luego
otro sector de bambúes y rododendros.

En Tal, paramos
en Peaceland house, dormir aquí cuesta 100 rupias nepalesas, 1 dólar con 17
centavos. El dhal baat cuesta 400 rupias, 4 dólares  con 70 y nos sirvieron dos veces el plato
completo.

De Kathmandu a Syange

Arduo, y no fue de a pie, quizás por eso. Apenas es llegar al inicio de la
senda en vehículos. El trayecto, primero en combi y después en jeep, primero
rodeando curvas en una ruta angosta pero pavimentada; el segundo, rodeando
curvas también, pero a través de un camino de tierra deslavada, al borde del
precipicio, vadeando ríos, salteando piedras y pozos de altos decibeles. En
ambos transportes, abarrotados a más no poder. Imposible mover un músculo o
estirar una pierna. Doce personas en un jeep más el chofer, y en la combi, infinitos.
No terminaban de salir nunca. Algunos iban en el techo. Se levantó mucho viento
y consiguiente, mucho polvo. La combi nos llevó a Besi Sahar tras seis horas de
viaje; el jeep, a Syange, después de tres horas más de traqueteo. Paramos en un
albergue donde comemos el típico Dhal Baat. Afuera está lloviendo.

Kathmandu kaótico kilombo

Kathamandu,
kaótico kilombo. El encuentro con la capital nepalesa ha sido chocante. Un
tanto inesperado. Demasiada gente en calles estrechas donde se arremolina un
polvo fino que se nos mete en la nariz, se nos pega en los ojos, se nos
incrusta en la piel. En esas calles estrechas se disputan el paso miles de
motocicletas de todos los tamaños, autos desvencijados, jeeps, y los
tradicionales rickshaws con sus tres ruedas y sus carros decorados con antiguas
telas brillantes opacadas por el polvo. La gente parece no inmutarse del barullo
cotidiano. Nadie se queja de los bocinazos o de estar esquivando paragaolpes y
guardabarros. No hay un lugar definido por el que uno deba circular, no hay
veredas en casi ninguna parte, así que todo el mundo, todo este lío de personas
y vehículos se mezcla por la misma senda. Las mujeres envueltas en sus telas,
se protegen la boca del polvo, muchos usan barbijos. Este kilombo discurre
sobre los antiguos esplendores de un escenario sorprendente, debajo del  kaos, alrededor del kaos y entre el kaos, se
alzan altares que pasarían desapercibidos si uno no pudiera mirar más allá del
tinte opaco de la tierra. Están entre la gente y la gente sobre ellos o
alrededor de ellos. Hay miles de altares por toda la ciudad, stupas, y pagodas,
budistas e hinduistas. La gente pasa y hace rodar los rodillos de oración,
tocan la campana, otro sonido típico de los rincones concurridos de Kathmandu,
se pinta la frente, o le da de comer a los ídolos cuyas bocas tienen siempre
algo pegado, y cuyos cuerpos están siempre teñidos de rojo, y rodeados de
caléndulas.  Es fácil perderse en esta maroma de espiritualidad trashumante, de ruido ensordecedor, de puestos de artesanías, y de todo tipo de negocios. No es fácil acostumbrarse, es agotador, y uno requiere la paz del silencio. Alienta saber que pronto estaremos en las montañas.

Ayer vimos a una diosa viviente, la Kumari que significa “pequeña”.
Sale de su pagoda budista seis veces al año, y ayer justo le tocó uno de sus
paseos en palanquín dorado. La esperamos desde las gradas de otra pagoda donde
se amontonaban los colores de la gente. La ciudad huele al almizcle, a sándalo,
a hierbas aromáticas. A curry. Hay fuego encendido alrededor de las stupas y
las gompas, la gente pasa, se persigna en la frente y cerca de la boca que musita
alguna palabra extraña. La comida es picante pero de un picor nuevo, diferente.
Una mezcla de especias que cuajan con agradable placer en el paladar. El té con
jengibre. No hay duda que entre esta batahola contemporánea se esconden muchos
misterios y una magia que aflora y que tenemos que tomarnos la calma de
contemplar. Sin duda nos alimenta el alma de algo nuevo que irá aclarando con
el tiempo y los pasos que demos a partir de hoy hacia más allá de las nubes.

Bendito el día en que sentí el llamado de la montaña

and now i need rest. and that’s why i’m walking (Hune Margulies)



Nepal

9/04 Llegada a
Kathmandu
10/04
Kathmandu
11/04 Autobús a
Besisahar 7 horas-Jeep a Syange más de 1 hora
Primer camino. La vuelta de los Annapurnas y el Santuario del Annapurna
12/04
Syange-Chamje 5 a 6 horas (1100-1450 metros)
13/04
Chamje-Bagarchhap 6 a 7 horas (1459-2150 metros)
14/04
Bagarchhap-Chame 5 a 6 horas (2150-2700 metros)
15/04
Chame-Pisang 5 a 6 horas (2700-3200 metros)
16/04
Pisang-Ngawal  4 a 5 horas (3200-3650
metros)
17/04
Ngawal-Bragha 2 a 3 horas. Visitando la cueva de Milarepa 7 a 8 horas
(3650-3500-4300 metros)
18/04 Bragha-Yak Kharta 4 a 5 horas (3500-4050 metros)
19/04 Yak
Kharta-Thorung Phedi/High Camp 4 a 5 horas (4050-4550-4850 metros)
20/04
Thorung Phedi/High Camp-Muktinath 8 a 9 horas (4050-4850-5420-3750 metros)
21/04 Muktinah-Jomsom, jeep 1 a 2 horas. Jomsom-Tatopani ,
autobús 4 a 5 horas (3750-2750-1200 metros)
22/04 Tatopani-Ghorepani 7 a 8 horas (1200-2850 metros)
23/04 Ghorepani-Tadapani  5 a 6 horas (2850-2650 metros)
24/04 Tadapani-Sinwa 6 a 7 horas (2650-2350 metros)
25/04 Sinwa-Deorali 7 a 8 horas (2350-3150 metros)
26/04 Deorali-Cambo base Annapurna 7 a 8 horas (3150-4150
metros)
27/04 Deorali-Chhomrong 7 a 8 horas (2200-1750 metros)
28/04 Chhomrong-Tolka 5 a 6 horas (2200-1750 metros)
29/04 Tolka-Phedi 4 a 5 horas. Traslado a Pokhara (1750-1100
metros)
30/04 Pokhara
01/05 Kathmandu
Segundo camino, Parque Nacional Sagarmatha, hacia la base del Everest y el Valle de Gokyo
02/05 Vuelo a Lukla. Caminata a Phakding (Lonely Planet) o
Monjo (Trekking en Nepal) (1350-2850 metros)
03/05 Phakding/Monjo-Namche Bazar (2850-3450 metros)
04/05 Aclimatación caminata Khunde, Khunjung-Namche Bazar 4
a 5 horas o caminata a Phortse 5 a 6 horas (3450-3850 metros)
05/05 Namche Bazar-Tengboche 5 a 6 horas o Phortse-Dingboche
7 a 8 horas (3850-4400 metros)
06/05 Dingboche-Dzonglha 7 horas (4400-5420-4850 metros)
07/05 Dzonglha-Gokyo 8 a 9 horas (4850-4800 metros)
“Tras cruzar un torrente habitualmente congelado por la mañana (atención al hielo), el sendero de alta montaña remonta en zigzag un terraplén con fuerte pendiente para alcanzar la base de una gran pared, iniciando un ascenso en diagonal sobre bloques y placas de granito. En esta sección es necesario utilizar las manos, pero las trepadas son fáciles y entretenidas. En lo que sí hay que prestar atención es a posibles desprendimientos, ya sean naturales o provocados por el paso de porteadores y excursionistas. La verticalidad del ascenso permite ganar altura rápidamente hasta una repisa plana (5270 metros), excelente punto para disfrutar de las vistas, pero sobre todo para descubrir el espectacular glaciar de Cho La que se extiende desde aquí hasta el collado. Siempre situados en el flanco izquierdo, la siguiente sección exige aún más precaución, pues debemos progresar directamente sobre puentes de hielo o sobre el sendero rocoso cubierto parcialmente por hielo. El uso de los bastones de trekking, pues, es del todo obligado si queremos cubrir la marcha con la mayor seguridad posible.
A mano derecha, las grandes grietas del glaciar son bastante impresionantes, pero nuestra ruta está bien definida y es suficientemente segura con el debido cuidado. Sólo al alcanzar el plateau o meseta de nieve de la sección final, los resbalones son casi inevitables, aunque sin riesgo de sufrir una caída fatal. Sobre una maravillosa superficie de hielo y nieve, vale la pena disfrutar al máximo de la travesía inolvidable que conduce hasta el collado de Cho La (5420 metros), aunque como en todos los lugares alpinos, siempre hay un último punto expuesto. Este punto queda a pocos metros del collado, debajo de una pared muy rota y que se ha cobrado algún accidente mortal. Simplemente se trata de pasarlo rápido o esquivarlo trepando directamente sobre las rocas que coronan el paso. Al otro lado, el marco de montañas del valle de Gokyo completa una instantánea de grandes emociones para sentirse muy satisfechos.” 

08/05 Gokyo-Lungdem 6 a 7 horas

09/05 Lungdem-Namche
7 a 8 horas
10/05 Namche Bazar-Lukla 7 a 8 horas
11/05 Lukla-Kathmandu
12/05 Valle de Kathmandu
13/05 Valle de Kathmandu
14/05 Vuelo
Kathmandu-Bangkok