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Pirenaica-1-Hendaye-Lizuniaga

Cruzar los Pirineos de mar a mar, arrancando desde el País Vasco por occidente y legando a Catalunya.

Existen muchísimas rutas por las que puede hacerse este recorrido y muchísimas variantes. Arranqué pensando en realizarla por la que me seducía más y que es la Alta ruta pirenaica, o, en francés, la Haute Randonnée Pyrénéenne. Las dos principales son las llamadas GR11 que discurre por la vertiente vasca del sur, aragonesa, española, catalana, y la GR10 que va por Iarralde, Aquitania, y Andorra, del lado francés. La Haute Randonnée Pyrénéenne va intercalando una y otra, conectándose con ambas pero buscando siempre las cotas más altas. La GR10 y 11, están marcadas con cartelería, flechas de vez en cuando en cruces de camino o fine y principio de etpa, y marcas de dos líneas roja y blanca. La Alta Ruta no está balizada, no posee marcas, pero sí, muchas veces, nos vamos a guiar por los mojones fronterizos, hitos de cemento numerados que delimitan en el caso del País Vasco Iparraldea de Hegoaldea y más adelante, Francia-España. También hay multitud de senderos que se utilizan como son los senderos de antiguos contrabandistas.

La primera etapa arranqué desde Hendaye. Para llegar a Hendaye desde Bilbao, se puede viajar en el Euskotren. El viaje se puede arrancar en el Casco Viejo, Zazpiak kalea, Donostia, actualmente parten cada hora a las ’58 (6.58, 7.58…etc). En Donostia, sin salir de la estación de tren Amara se busca el tren para continuar a Irun-Hendaye. Con la tarjeta Barik de Bizkaia se puede hacer todo el recorrido por unos 5 euros. Es largo, unas 3 horas, pero se pasan bien y es muy barato.

Al llegar a Hendaye si uno quiere arrancar el recorrido como corresponde debe dirigirse hasta el antiguo casino frente a la gran playa de Hendaye. Allí está el cartel de largada del GR10 que es el que tomaremos para comenzar. La primera parte, con la señalética del GR10, delinea la bahía costera y luego atraviesa la ciudad hacia arriba por pintorescos barrrios, cruza debajo de las vías del tren, más adelante pasa debajo de una ruta nacional, discurre por algunos campos con caseríos y palomeras, ya que en esta región ha proliferado el hobby de la caza de palomas torcazas, y luego pasaremos por un túnel  por debajo de la autopista y llegaremos  al pueblo de Biriatou. Hasta aquí son unas 2 horas de caminata. Todo está marcado con las líneas roja-blanca.

Si uno elige no fastidiarse caminando tanto por la zona urbana, ni bien salir de la estación del Euskotren en Hendaya puede buscar las paradas del Hegobus que va hacia Biriatou, la línea 5. Actualmente algunos servicios que nos pueden servir son a las 12.42, 13.42. 17.17. 18.27. Por 1 euro se ahorrará esta caminata por la ciudad y puede arrancar directamente monte adentro y ya sí por senderos montañeros, helechales verdes y paisajes de montaña exuberantes y lindos.

Más de la mitad del trayecto de la primera etapa podemos hacerlo por la GR10 y sin perdernos. Tiene varias pendientes con interesantes vistas. Subims desde Biariatou hasta la Mansión Mounier, el primer caserío de la región y seguimos subiendo hasta el collado Xoldokogaine. Las vistas son impresionantes. Atrás va quedando la costa y las ciudades marítimas, Hondarribia, Hendaye, Donibane Loizune, cada vez más pequeñas y dibujadas en la escarpada costa recortada. También se ve la brecha sinuosa del río Bidasoa con su riberas salpicadas de verdor y caseríos. Las vistas desde Koldokogaine son maravillosas para donde se mjire. Luego seguimos y vemos en breve el Lago de Ibardin. No lo perderemos de vista por largo rato. Hay un zig-zag, un poco confuso justo al llegar a un arroyo. El Lac d’Ibardin nos puede ayudar a orientarnos, debemos seguir viéndolo, como si camináramos por un balcón sobre él. En el arroyito mencionado podemos remojarnos un poco y cargar agua.

Llegaremos a las Bentas de Ibardin, rutas de pavimento, coches, comercios. Allí cartelería que señala si seguir a el GR10 que irá rumbo a Olhete por el collado de Deskargahandiko, u otras direcciones. La Haute Randonnée Pyrénéenne va por el collado de Inzola, dirección Bera, y desvío a Usteguieta. Yo, por error, he tomado la ruta que va hacia Benta de Inzola, pero fue providencial ya que, por aquí, descubrí un lugar maravilloso donde acampar y pasar la noche.

Al dirigirme equivocadamente hacia Benta de Inzola, terminé conectando con el GR10 que va hacia Olhete, de camino a Sare, segunda etapa del GR10. Llegue al collado Deskargahandiko remntando un sendero arcilloso y pedregosos desde la Bneta de Inzola. Unos 45 minutos arriba hay un descampado verde, ideal para acampar, plano, y  alos pies del Larrun, La Rhune, justamente desde este collado arranca un sendero para subir hacia cumbre y desde el cual, al día siguiente, podría continuar y culminar esta primera etapa hacia Lizuniaga.

En principio pensé que no había agua en el lugar, pero me quedé tranquila sabiendo que había seguido esos 45 minutos el curso de un arroyo ancho, así que el agua no estaría nunca demasiado lejos. Efectivamente, desde este plano ideal para acampar, apenas unos metros hacia abajo por donde ha llegado mi sendero, hay una picada que desvía a la derecha y en 20 metros hay una fuente. Aleluya! El lugar es perfecto.

Dormí ahí sin perderme ni el atardecer, ni la salida de la luna, ni el cielo estrellado, ni el amanecer, y sin embargo dormí y descansé. A la vista de la puerta de mi carpa, La Rhune.

Por la mañana, el sendero para subir a la cumbre, no tiene marcas pero es muy definido. Siempre hacia arriba. Luego los senderos se conectan con una ruta entoscada que conduce hasta la cima donde hay un montón de construcciones. Desde allí hay dos maneras de bajar a Lizuniaga, o quizás más de dos. Una es ir bajando por esta ruta entoscada, luego aparecen carteles. Es un camino largo, se tardan como 2 horas hasta Lizuniaga. Y la otra es un sendero angosto que corta hacia abajo por los hitos fronterizos 25, 26, 27, y descienden primero hasta Benta Beltza, donde hay una cabaña de madera oscura, y desde allí hacia Lizuniaga. Durante el camino hay un par de flechas indicadoras, no muchas y es importante llevar un mapa y una brújula ya que hay numerosos senderos.

Anillo Verde de Bilbao

Es maravillosos poder vivir en una ciudad que ofrece todo lo que una gran metrópoli y, al mismo tiempo, permite, en media hora, internarse en bosque y montaña.

El Anillo o Cinturón Verde de Bilbao reúne senderos y caminos que circundan la ciudad y sumados son casi 100 km de caminos, aunque el contorno en sí, si uno optara por uno u otro sendero para dar una vuelta al Cinturón de Bilbao, sería de alrededor de 43 km.

Se puede acceder a este Anillo Verde desde distintos barrios de la ciudad. Un lugar común y sencillo para iniciarlo si uno aún no es muy familiar de las calles o barrios de Bilbo, es ir a Plaza Moyua y buscar la Alameda Rekalde. En Rekalde, caminando en dirección a la ría, al Museo Guggenheim, y al Puente La Salve, podremos encontrar en las veredas baldosas verdes que en un recuadro nos marca GR, Gran Recorrido, y la dirección de la ruta pedestre.

Si empezamos en Moyua y por Rekalde, vamos a cruzar el puente La Salve por la izquierda e iremos tomando esa dirección, sobre nuestra izquierda, para internarnos a cada paso en el bosque y subir al Monte Artxanda. Vamos a pasar un área de merenderos, el área Pikotamendi, luego la Calle Vía Vieja Lezama donde antes circulaba un tren que descarriló. Pasaremos por debajo de las vías del Funicular de Artxanda y si seguimos un par de kilómetros más por la estrada Mendiarte, llegaremos al Monte Avril.

Antes hay otra posibilidad de bajar hacia Bilbao por un camino con señalética antigua, sólo un cartelito que dice Bilbao sobre fondo celeste. Este camino nos lleva a un sinfín de escaleras -sin marcas roja y blanca- que desembocarán en el Polvorín, el Parque Etxeberria donde está la chimenea.

Siempre iremos encontrando señalética, carteles de madera, paneles informativos y marcas roja y blanca de GR. En este caso es el GR 228. Cerca del Monte Avril el Anillo coincide con el Camino de Santiago (la ruta de los Zamudianos), cerca de un área recreativa llamada Iturritxualde, donde por supuesto hay una fuente: iturri. Hay unas cuantas durante el recorrido completo. Se puede ir reponiendo agua.

Tanto en Artxanda como en el Monte Avril podemos apreciar las vistas o descansar en los merenderos. Desde el Monte Avril continuaremos en dirección a las antenas del Ganguren, las veremos adelante, cruzaremos la carretera en el Municipio de Galdakao y por allí, un camino de tierra asciende sobre nuestra izquierda hacia la cima del Ganguren de 474m. Cuando estemos cerca de las antenas debemos prestar atención ya que el sendero a la cima va por nuestra derecha. Lo seguimos hasta las antenas. Volvemos al camino de tierra que hemos abandonado y que va paralelo al asfalto y llegamos a una mesa informativa.

Más adelante, 6.5 km hay un vivero, más merenderos, dos frontones, y siempre información, marca roja y blanca, y flechas. Podemos ascender a la cima del Kuskuburu de 414 m. Veremos más restos de túneles y bunkers, o bien podemos bajar hacia Bolueta por la carretera Santa Marina, dirección Buia. Hay un camino rural y más adelante veremos el hospital. Pasaremos Azkarabidea, algunos caseríos y a 2 km habremos llegado al barrio bilbaíno de  Otxarkoaga.

Siempre podemos seguir las marcas roja y blanca.

El Anillo Verde lo podemos iniciar en el centro, en Moyua, pero también en Otxarkoaga, en Bolueta, en el Parque Europa, en el Barrio La Peña o el Barrio Buia ya que, entre parque y merendero, ladera y colina, verdor y verdor, va enlazando estos rincones del Gran Bilbao. Cruza la Ría y pasa por debajo de antiguos túneles ferroviarios.

Los barrios que recorre este Anillo o Cinturón Verde y desde donde puede engancharse son: Artxanda, Arbolantxa, Otxarkoaga, Bolueta, La Peña, Buia, Arraiz, Altamira, Zorrotza, Olabeaga, Deusto, Ibarrekolanda o Arangoiti. La ruta pasa también por cimas como Avril, Pagasarri, Ganeta, Arraiz y Kobetamendi.

Gorbea por Itxina desde Urigoiti (Orozko)

Un recorrido interesante y bello.

Suele ser un problema de todo caminante agreste y salvaje, llegar a los puntos de inicio de las travesías. En todos los casos. Muchas veces me encuentro con que demoro más haciendo combinaciones en transporte público para iniciar un recorrido que en el recorrido en sí, y eso de tener que tomar varios transportes y hacer conexiones y bajarse de uno para esperar otro, es más engorroso y cansador que caminar con la mochila al hombro que en realidad es lo más emocionante.

Tal es así que había dejado esperar este recorrido desde Itxina hacia Gorbea hasta que se dio la oportunidad de contar con alguien con vehículo y acceder desde Urigoiti, un barrio de Orozko pasando el barrio de Ibarra. De no tener vehículo, habrá que hacer dedo hasta allí. Se puede tomar autobús de Bizkaibus desde Bilbo (Bailén) hasta Orozko, un par de buses llegan aún a Ibarra. El sendero se puede arrancar desde Ibarra. En nuestro caso vamos hasta Urigoiti y de ahí, ¡largamos!

El Macizo de Itxina (571 ha) es un magnífico ejemplo de formación kárstica, fenómeno geológico muy presente en la orografía y paisaje de las montañas vascas. En las calizas, con alto contenido en carbonato cálcico, el agua de la lluvia a través de millones de años ha ido disolviendo la roca, que a pesar de su solidez y dureza, es también soluble si se la somete a la acción del agua por un tiempo prolongado. Así, la lluvia va produciendo desgaste y hendiduras cada vez más profundas en la piedra. Se desliza por los surcos dejados por erosiones anteriores, busca su cauce y va agrietando el macizo tanto en superficie como en su interior, abriendo innumerables conductos subterráneos. Los más antiguos de éstos son cuevas por las que ya no circula el agua que busca sustratos más profundos.
Itxina es una meseta rocosa que se alza del entorno, con los bordes formando una cresta circundan el interior cóncavo. La peña más alta de la cresta es Lekanda (1.302 m), en el lado oriental; al sur destacan Altipitatz y Arteta, y al norte Aizkorrigane. A los pies de ésta, por el exterior, se alza un prieto grupo de afilados picachos, los Atxas («haitza» = peña).
En esta caminata hacia Gorbea por Itxina desde Urigoiti, entraremos por el lado nororiental del karst y accederemos a través del «ojo de Atxulaur», utilizado desde siempre por pastores y leñadores.

Desde el estacionamiento que se encuentra a pocos kilómetros del barrio de Urigoiti empezamos a caminar en dirección al macizo. Hay que pasar un paso canadiense y más adelante alguna tranquera y alambrado; a continuación veremos un depósito de agua. El caminito parece bajar pero enseguida recupera pasos arriba. Entramos a un hayedo, luego a un pinar, y desembocamos en unas campas salpicadas de encinas, esta área se llama Aldabide y está muy cerca de las Atxas, picachos de roca cual asimétricas cúpulas catedrálicas. Un poco más adelante volveremos a encontrar hayas y una fuente. Cargamos agua y seguimos caminando por el sendero con la pared izquierda del macizo escoltando nuestro hombro derecho. No hay pierde, siempre recto por el bosque hasta ver el Ojo de Atxulaur. Allí viramos bruscamente al oeste, nuestra derecha, para trepar al Ojo (1100 m). Las vistas del Ojo son providenciales. El Ojo vigía de todo el duranguesado envuelto en bruma.

Vale la pena dar algunos pasos en derredor de este punto y descansar un rato. Lo hice en invierno y todos los alrededores estaban con un paño de nieve, salpicada de hojas secas y rojas y algunas ramas. Mágico.

Retomando el camino, desde el Ojo, bajamos a una sima, este día con nieve, la cruzamos casi en dirección recta y retomamos el sendero, hay algunas marcas y algunas pircas, hitos de piedra. El sendero nos acercará a un punto donde las flechas indican las direcciones posibles.

Elegimos visitar la cueva de Supelegor, una de las 500 cuevas que existen en las entrañas de Itxina y una de las moradas de la diosa Mari en sus visitas al caprichoso reino del Gorbea. Para ir a Supelegor, desde el indicado desvío, hay que meterse otra vez a bajar por una sima con ramas y hojas rojas que salpican la nieve, enterrándonos a veces. Luego se sube un poquito y se pasa por el túnel. No hay sendero, pero hay algunas pisadas y algunos hitos de piedra. Es un laberinto kárstico y es fácil perderse. Prestar atención.

Luego de visitar las cuevas volvemos a subir al camino y a retomar hacia Kargaleku, y en poco tiempo volveremos a perder la senda cierta y estaremos completamente sumergidos en lo que se conoce como el «perdedero de Itxina». Hay que tratar de ir buscando las pircas. La única pauta certera que tendremos en algún momento para garantizar que vamos bien es una casita en el medio de una campa: la chabola del pastor. Esta choza solitaria nos querrá decir que estamos bien y que podemos seguir andando hacia el Gorbea.

Por Kargaleku -lugar de carga, ya que allí cargaban nieve- llegaremos a las anchas campas de Arraba. Allí está el cálido refugio. He pernoctado varias veces y es super acogedor y lindo. Elijo descansar allí durante el invierno, cuando los días son cortos y el exterior tiene una capa de un metro de nieve. A la mañana siguiente ascenderé una vez más al mítico Gorbea. En invierno, usar crampones.

El regreso puede hacerse desde Pagomakurre hacia Areatza, vía normal que se utiliza para subir el Gorbea desde Bilbao En Areatza podemos tomar el Bizkaibus, o bien, como en nuestro caso, también desde Pagomakurre por el camino que sale al noroeste (NO), directo hacia Urigoiti donde dejamos el vehículo en el estacionamiento. No tiene pierde.

Otra tentadora opción, más emocionante y aventurada es ir por el paso de Lekanda.

Subir el Gorbea desde Bilbao por Pagasarri y el Cinturón de Hierro

Y si el Pagasarri es el más popular de Bilbao, el Gorbea es sin duda el más emblemático de Araba y Bizkaia a quienes sirve de delimitación natural. Esta vez porpongo una trepada atípica y bien aventurada para estos cerros suburbanos: subir el Gorbea desde Bilbao a través del Pagasarri y transitando el Cinturón de Hierro. No es común que las gentes de estos lares haga esta travesía en dos días. Normalmente van por un día a un cerro y otro día visitan el otro. Pero…

…si en lugar de subir y bajar de Pagasarri y Ganekogorta ya sea pegando la vuelta o por Laudio (Llodio) y en tren, decidimos tomar el Cinturón de Hierro, podemos ir cresteando esas acorazadas cumbres vascas y luego desde Arakaldo montarnos el Untuzeta, pernoctar en una tienda, y hacer cumbre en Gorbea al día siguiente tras pasar por Pagomakurre.

Primer día.-

Ver esta entrada para llegar hasta el vértice geodésico de Ganekogorta y bajar por la cuesta empinada hasta el plano con sombra y flechas de señalización.

Aquí en el plano una de las flechas nos marcará Goikogane. La dirección era antes visible y evidente desde la cumbre del Ganeko. Casi sin desviarnos, derecho y sobre las crestas, sube y baja.

Ascenderemos a Kamaraka (800), luego descendemos algunos metros por la colina la colina y ascenso a Mugarriluze (731), vuelta a bajar y subida al Goikogane (702). Por estas cumbres, que son parte del cordel fronterizo entre Araba y Bizkaia, pertenencientes al macizo Ganekogorta, encontraremos paneles informativos acerca de lo que significó el Cinturón de Hierro, defensa de Bilbao contra el franquismo. Hay trincheras, búnkers, nidos de ametralladoras,  y por supuesto flamea eternamente la ikurriña.

Si hemos decidido hacer el Cinturón de Hierro para continuar nuestra travesía hacia Gorbea, bajaremos hacia Arakaldo. En este pequeño poblado bizkaíno hay una estación de RENFE, una gasolinera, un supermercado, y una fuente. Muy importante cargar agua antes de continuar. Se viene la fuerte subida al Untzueta

Nos dirigimos a la estación de RENFE de Arakaldo, cruzamos el puente para franquear el río y seguimos por una carretera a nuestra derecha para cruzar la autopista A-68. En la primera calle de la urbanización empezamos a subir hacia nuestra derecha. En 5 km vamos a sortear un desnivel de 500 metros. La subida es dura y hay que prestar atención y no confundirnos y perder la buena senda ya que hay mucho cruce de otros caminos. Debemos alcanzar las antenas y desde allí bajar por la otra ladera opuesta del cerro. Al principio nos parecerá poco transitable pero  luego de unos contados pasos irá abriéndose el sendero y ya no es tan complicado. Empezamos entonces a buscar un lugar para acampar cerca de algún arroyo que por aquí suelen aparecer y el agua es buena. Por aquí entonces pasaremos nuestra primera noche. Vale la pena, es solitario y tranquilo.

Segundo día.-

Retomamos el sendero sobre nuestro frente y, al cabo nada más de uno o dos kilómetros, se nos pone un poco lioso. Aparecen muchos cruces de caminos. Vamos a ver que el más ancho está justo enfrente nuestro, que parece evidente, pero no, ¡ojo! ¡ese no es! Tenemos que abandonarlo y tomar un sendero que sube por el bosque. Debemos encontrar, muy pronto, marcas amarillas y blancas en los árboles. Seguimos estas marcas y seguimos subiendo hasta el Arrugaeta y luego, por un sendero un poco más definido y claro, llegaremos al Garaigorta. Luego debemos bajar por terreno incómodo de piedras y poco después por un camino más cómodo que desemboca en la carretera Orozko-Areatza. Cruzamos la carretera y buscamos el cartel que indica Pagomakurre 5.7 km. Sin desviarnos del sendero nos llevará directamente a Larrander (Mendigana), cruzamos un bosque y llegaremos a otra carretera, un parking, y una fuente.

Desde este parking continuaremos por un camino hipersencillo y transitado hacia Gorbea.

Iremos siguiendo la señalizaciópn por Arraba y luego de las campas de Arraba hacia Egiriñao.

En Gorbea arremetemos el ascenso a la cumbre, 1481 a 1482 metros, muga entre las provincias de Araba y Bizkaia. Su nombre, Gorbea, se ha documentado como Gorbeya y transliterado a Gorbeia, puede significar «altibajo» pero no hay acuerdo entre los linguísticas y estudiosos acerca del significado definitivo del nombre. En invierno y aún no tan invierno, la cima suele estar cubierta de un manto de nieve.

Video de diciembre de 2017. Salida desde la plaza de Areatza hacia Pagomakurre donde comienza el paisaje completamente nevado. 80 centímetros de nieve en Arraba y Metro y medio en Gorbea. Temperaturas: -7 a -2

La amplitud que ofrece es plena e impresionante. Es una cumbre amable y bonachona, muy fácil de subir y sin embargo, emblemática; allí está la tradicional y alta torre con cruz y una virgencita de Begoña en el medio. Helada la mayor parte del año.

Antes de subir a Gorbea vale la pena deleitarse en el hayedo, en todas las estaciones es una preciosura.

Cerca de Arraba y de Egiriñao hay una par de refugios donde relajarse un rato o pasar la noche si es necesario.

Para volver desde Gorbea se puede volver sobre nuestros pasos hacia el parking de Pagomakurre y cruzar el bosque siguiendo las marcas amarillas y blancas hasta Areatza desde donde se puede tomar un Bizkaibus para regresar a Bilbo.

Otra opción para llegar a Gorbea es a través del macizo kárstiko de Itxina, fascinante, por el ojo de Atxulaur y vistando las cuevas de Supelegor, partiendo desde Orozko-Ibarra-Urigoiti y que reservo para otra entrada.  He visitado el Gorbea desde Bilbao por diferentes caminos posibles y en todas las estaciones. Cruzar el macizo de Itxina es uno de mis favoritos por el salvaje sabor a aventura.

Pagasarri-Ganekogorta desde Bilbao

El Pagasarri es la montaña más popular de Bilbao. Así como en otros parajes y ciudades del mundo, los amantes de la caminata salen a dar sus pasos y hacer un poco de ejercicio por las costas de los ríos, malecones, o carreteras panorámicas, en el País Vasco la gente va al «monte» y en Bilbao, al Pagasarri.

Se puede subir al Pagasarri desde varios puntos de la ciudad, además, esta montaña es parte del itinerario del Anillo Verde o Cinturón Verde de Bilbao.

Etimológicamente el nombre Pagasarri proviene de «paga» o «pagoa» que significa «haya» y «sarri» que quiere decir «tupido». Actualmente el Pagasarri, si bien cuenta con un bosque nada despreciable sobre todo en el acceso por el Zaharra bidea o Camino viejo, ha padece una notable devastación por las necesidades de la industria siderurgia y naval y por la necesidad del hombre para calefaccionar los hogares o cocinar con leña, y también por incendios. Desde hace varios años se está recuperando y protegiendo el bosque de toda el área.

El Pagasarri tiene 670 metros de altura y está dentro del macizo del Ganekogorta que es la cumbre que se impone elevándose a los mil metros, altiva, y con el recorte peculiar ondulado de su contorno que la hacen fácilmente identificable desde cualquier otra cima.

Para subir al Pagasarri desde Bilbao uno puede acercarse a la Plaza Zabalburu o bien, si se arranca desde el Casco Viejo, cruzar el Puente de La Merced y encarar por calle Hernani hasta calle San Francisco, a la derecha, y luego de cruzar las vías, a la izquierda por Avenida Juan de Garay. Arrancando desde cualquier lugar de la ciudad hay que buscar esta avenida, Juan de Garay; luego conectar con la Avenida San Adrián y cuando se llega a un edificio contundente de Iberdrola, dirigirse hacia él y rodearlo. A partir de aquí estaremos o por Larraskitu bidea o bien ya en el Pagasarribidea. Bidea significa «el camino». ¡Allá vamos!

Hay varias opciones pero como me dijo una vez en una de mis visitas al Pagasarri un veterano «mendizale» (amante del monte o montaña), siempre que subas es que vas bien. Buena parte de esta subida es por camino asfaltado, luego se entra al bosque por un paso canadiense, pero luego se vuelve a salir y otra vez a entrar. Apenas empezamos el ascenso veremos un desvío y la ermita de San Roke. Hay algunas flechas con indicaciones y en un punto el camino se divide en tres. Mi elección favorita es el zaharra bidea, el viejo camino, es más empinado, pero de tierra y por el medio del bosque. Mucho más bonito. Se llega en un periquete a la campa verde donde hay merenderos y una proveeduría y bar abierto sólo en verano y fines de semana y con mala onda. No recomendable.

Es interesante -y necesario- visitar la fuente del Tarin. Así que tras llegar y luego de descansar un poco y apreciar las vistas, doblar sobre nuestra derecha hasta la fuente. Antes de llegar a la fuente hay una profunda nevera donde antiguamente (siglo XVII) se almacenaba la nieve fresca. La compactaban pisándola y la mantenían cubierta de hierbas o helechos para comercializarla durante los meses cálidos. Dejando la nevera atrás, a pocos pasos más está la fuente del Tarin. Imprescindible cargar agua.

Hasta aquí el Pagasarri al que se puede subir también por otros caminos como por ejemplo desde Santutxo, mi barrio actual, por el Cinturón Verde de Bilbao yendo por el Barrio La Peña y luego el Barrio Buia con constante y clara balización de GR. Pondré el Cinturón Verde en otro post.

Personalmente lo que más me gusta de subir al Pagasarri no es el Pagasarri en sí sino continuar hacia Ganekogorta. Para mí lo mejor es llegar al vértice geodésico del Ganeko. Para esto no es necesario volver atrás hacia las campas de Pagasarri sino que, desde la fuente se puede ir sobre nuestra izquierda y cruzar una tranquera o paso canadiense y enganchar con otro sendero que está frente a nosotros y que sube sobre nuestra derecha. Es boscoso un momento y luego es de roca, algo de hierba y sin sombra.

Debemos pasar por el lauburu de Anselmo. Allí murió este señor mayor que durante toda su vida subió al Pagasarri y al Ganeko, casi a diario. Solía ir con un amigo, así como comentaba al inicio del post, como quien hace su recorrido por la orilla del río o el malecón. Una mañana subiendo hacia el Ganeko le comentó a su amigo que ya se sentía cansado y que elegía quedarse allí, así que se dejó caer sobre las piedras. En ese exacto lugar las vistas son maravillosas, todas las cadenas montañosas de los alrededores parecen iluminadas de un aura azul.

Saludamos a Anselmo y continuamos. Es una subida de casi una hora. En invierno suele haber nieve. Aldapan gora, cuesta arriba. Parece que ya llegamos, pero no. El primer amague de cumbre es engañoso, aún falta un poco más. Primero pasamos por una pirca grande, unos minutos más, y estaremos en el vértice geodésico de Ganekogorta. Las vistas son maravillosas y la campa amplia de la cumbre, el lugar ideal para un hamaiketako (picnic).


Llegados a la cima del Ganeko podemos volver sobre nuestros pasos o bajar a pocos metros de la cumbre sobre nuestra izquierda. Es una bajada empinada que nos llevará hasta un plano con sombra donde hay señalética, si viramos a la izquierda volveremos al Pagasarri por otro sendero bien marcado, y a 500 metros nada más de esa sombra y señalética, encontraremos una fuente.
Otra opción es continuar bajando hacia Laudio (Llodio). Nos llevará unas dos horas más. Antes de llegar a Laudio hay una bifurcación. Ambas direcciones nos llevan a la ciudad, una por asfalto y zona urbana y la otra por un bosque con sendero balizado y muy bonito. Los dos cubren una distancia de 4 km. Por supuesto elijo el bosque, el más agreste y salvaje.


Ya en Laudio podemos tomar el tren de RENFE y regresar a Bilbo en tren.
Toda la excursión, hasta aquí, nos llevará con hamaiketako, paradas incluidas, y viaje en tren, unas 7 a 8 horas. La peor parte, para mí, es caminar por la ciudad Juan de Garay, San Adrián… hasta al fin estar en Pagasarribidea. Son 45 minutos de avenida y tráfico y es pesado hasta dejar atrás la civilización. Luego, vive la nature!
Una alternativa más es, a partir del Ganeko y la bajada empinada, transitar el Cinturón de Hierro y en lugar de bajar a Laudio, bajar a Arakaldo para, o bien regresar desde allí a Bilbo, o seguir caminando un día más hasta el Gorbea, genial elección con sabor a aventura. Lo dejo para otra entrada.

Entrevista en Programa Radial de Madrid: «Viajando despacio»

23:22 – María Taurizano, nos cuenta como fue su primer viaje en bicicleta. Tres viajeros recorriendo Latino América, la propia María, su hijo Martín Murzone, ambos argentinos, y un amigo oriundo de México, Huáscar Alejandro López Ochoa. Una experiencia que les ha cambiado la vida y que se convirtió en un libro, “América Latina en bicicleta” que alguno de vosotros podréis disfrutar, ya que vamos a sortear dos ejemplares.

http://www.rutaspangea.com/viajar-en-bici-programa-77/

http://www.rutaspangea.com/viajar-en-bici-programa-77/

La casa con ruedas (México-Argentina en auto) Venezuela

Maracaibo y Coro, 8 de enero de 2010

Entré a Venezuela flotando. Como por un tubo. Ayer. Todos me decían, pase, pase, pase… Sellé el pasaporte y me quedé mirando el sellito y el oficial de migraciones me dice, vaya señora, vaya, ya se puede ir. Y yo le respondí, ey, recièn llego y ya me estás echando! (No encuentro los quiones de diálogo)
Me llamaron la atención algunas cosas, cualquier cascajo con ruedas anda en la ruta y claro, todo el mundo tiene auto. La gasolina es regalada. Yo llené el tanque con menos de 40 centavos de dólar. Otra cosa es que cuando vi un anuncio de peaje y estaba pelando la billetera, llegué a la caseta y decía 0.00 Bolívares. CERO! Peajes a la mierda. Las rutas son del pueblo y para el pueblo. No están tan mal como algunos me habían vaticinado. En la entrada de Paraguachón, apenas entrando en el país, hay algunos boquetes, ya después hacia Maracaibo no hay, y hoy que viajé a Coro, menos. No hay pozos para este lado.
Ayer dormí en Maracaibo. No llegué a tiempo a internet porque este es un país donde a la gente le gusta hablar y nunca falta un tema de conersación que se torne comprometido y por lo tanto interesante. Enseguida entran en conversación, entramos. Ayer me quedé en la Plaza Bolívar charlando y como se hizo tarde, una chica me prestó el teléfono para que deje tranquila a la familia. Dormí en el Hotel Caribe, muy lindo. Me habían dicho que todo es más caro que en otros lugares de América Latina y… todo depende del cristal con que se mire. A mi el hotel me salió 10 dólares. Habitación individual, con ventilador, tele y piscina. Lindo, y en Maracaibo, la verdad, no encontré opción más barata. No hay hostels, ni dormitorios comunitarios, ni hamacas. Es la segunda ciudad más grande de Venezuela después de Caracas. Ese hotel Caribe está en el centro viejo, el casco antiguo, ahora hay un centro más moderno, el centro nuevo. El hotel tiene estacionamiento. Creo que compensa, entre que la gasolina es un regalo y no hay que pagar estacionamiento extra y lo que es mejor pero mucho mejor que los chicos de la cocina se peleaban por calentarme el agua para el mate y charlar conmigo. Sí,compensa.
Hoy estoy en un hotel bellísimo. Se llama La Casa de los Pájaros. La ciudad de Coro es la que conserva los edificios más entiguos de la época colonial y en mejor estado. Llegué y algo del auto se trabó. Ayer hacía piiiiiiiiiiii por ahí atrás y hoy hizo crok crak crak y no andaba y después marcha atrás y andó pero después otra vez crok crak crak. Roberto arregló todo. Llamó a un amigo, lo vieron y ya lo deben estar arreglando, es la cadenita, o ruleman o no sé qué que va en la rueda de atrás, justo en la que le falta la tapita plateada, porque me la afanaron en el barco, no sé si será por ese motivo pero se me zafó la cadena, viteh.
Mientras ellos me ayudan con el tema de la cadenita y la rueda yo me comí un muchacho!!
Qué ricos los muchachos venezolanos, juájuájuá!!
Un muchacho consiste en dos medallones de carne tierna en una salsita con arroz, patacones, papitas fritas, arepa y ensalada. La ensalada estaba re rica! Bueno, todo, o será que tenía hambre.
El cuarto en Casa de los Pájaros cuesta 5 dólares y como decía antes, no sólo es preciosa la casa, luego sacaré fotitos de ahí, sino que además puedo usar la cocina, tiene estacionamiento, y Roberto, el dueño, es bárabaro, pobre, le caí yo, con el auto averiado y ahí anda él con la llave y haciéndose cargo mientras yo paseo. También hay internet en el hotel, gratis… pero no quise abusar y me vine a un ciber.
Otra cosa que noté ayer, entrando por la ruta, es que para aquellos que no tienen cascajo y como hace mucho calor y para que no esperen el colectivo, la poli para en la ruta a los autos grandes para que si tienen lugar vayan transportando a la gente, estilo botella a la cubana pero no tan apretaditos.
Estoy contenta, más que eso, estoy feliz de estar acá y de haber salido de Colombia, yo lo lamento por algunos colombianos que conozco y que son buena onda, pero para mí pasar por ahí fue un garrón, espero no pasar nunca más por un trámite tan largo, cambiarìa el dicho, más largo que esperanza de pobre, ya no màs, porque a los pobres en Venezuela la esperanza se les acortó y los sueños que venìan de la mano de la esperanza se van haciendo realidad. Ahora el dicho debería ser, más largo que trámite en Colombia.
Seguro que hay mucho por hacer acá en Venezuela. Por ejemplo, cómo regular la popularización, la socialización de la riqueza para que todos queden contentos, cómo hacer para ordenar, organizar, que aquellos que antes no tenían nada y que ahora saben que tienen los mismo derechos que todos, puedan ser parte de la vida de todos pero todos aprendan a convivir en un margen de tolernacia e igualdad?? Cómo hacen los frentes que reflejan antiguos esplendores de una sociedad rica en petrodólares para convivir ahora con el mercadeo popular que inunda la plaza central de Maracaibo?? Es cuestión de organizarse, de ordenar, de enseñarle a los que nunca tuvieron cómo ser parte de esta sociedad, facilitarles la integración, pero en serio, y a los que siempre tuvieron hacerlos recapacitar acerca de la justicia y la equidad, para que acepten que aunque sea normal la desigualdad social, no es lo que corresponde, no está bien. Será una larga y ardua tarea, pero valdrá la pena porque es una tarea por la humanidad, y yo quiero ser parte de todo esto. Bueno, son tantas cosas che, tantas cosas… Che.

Península de Paraguaná, 10 de enero de 2010

Y salimos de excursión. Daniel, amigo y colaborador de Roberto, dueño de la casa de los pájaros, nos llevó en su auto. Fuimos con Katrin, Verónica, dos alemanas y Faruk, alemán también pero medio egipcio. Bordeamos el Sahara venezolano y luego comenzamos la larga y delgadísima hebra, que no es la de Chichí, sino de la del ítsmo de Paraguaná. Nos detuvimos en el pueblito de Adícora, en la costa calma de una villa de pescadores. Desde lejos vimos la superpoblación de flamencos rosados. Después el lago de sal de las aguas violelílatafú, donde Don Victor nos deleitó con sus manjares de pan de horno, de coco, y de canela. Seguimos viaje, bordeando la península hasta el extremo más septentrional de América del Sur continental, el Cabo San Román y luego por los caminos de adentro, a visitar el interior de esta formación extraña que conjuga un equilibrio de artista, quien vea el mapa de Venezuela, adivinará que entre la concavidad del Lago de Maracaibo y la convexidad de la Península de Paraguaná, hay una correspondencia inequívoca y perfecta, obra de arte, indudablemente de la madre naturaleza que la pintó así de un maremotazo.
Dentro de los misterios de la península, caminamos por senderos sinuosos y serranos en una reserva natural en la que cactus vigilantes custodian armados de espinas a los árboles que lloran epífitas, mosquiteros de las hadas.
Ya de noche, pasamos por Santa Ana, antiguo colonial, con la primera iglesia erigida en la zona y que aún conserva su blanco de yeso iluminando la noche con la luna.
Llegamos de regreso a la casa de los pájaros y lo primero que hice fue poner la pavita verde en la cocina para tomar unos reconfortantes mates mientras charlo con ustedes a través del blog y colaboro en la posada atendiendo el teléfono in English.
Mañana a primera hora, mecánico, y si todo sale bien y la rueda yira yira nos vamos para Chichiriviche!

Maracay, 12 de enero de 2010

Ayer fue un fastidio y como el fastidio me desanimó no quise escribir para no ser misiva de mala onda.
Todo fue porque el mecánico, que se jactaba de ser hijo de italianos, como si a mí me importara un pepino o eso me otorgara alguna garantía, además de ser hijo de italianos era bastante pelotudo.
Estuvo todo el día, desde las 8 de la mañana y hasta que todos los comercios de Coro cerraron tratando de quitar la rolinera de la rueda, prácticamente desarmó además de la rueda, el freno; se metió abajo del auto, adentro, me hizo sacar cosas y no podía sacarlo, hasta que yo medio jugando con la ruedita, le dije me parece que se saca así. Y era así. Así que el mecánico me ofreció trabajo de asistente pero en ese momento yo ya tenía trabajo de recepcionista de la posada. Por suerte. Como si fuera poco entre que atendía a los extranjeros, teléfono, puerta, tomaba mates, charlaba con los venezolanos que son bien charlatanes y buena onda, asistía al Bebe, el mecánico, y encerraba a las perras como si fueran mías porque el dolobu les tenía miedo, así andaba, mate y llaveros en manos y llaves de todo tipo, de las puertas de la posada, francesa, inglesa, cruz.
Esta mañana por suerte lo armó y parece ser que puso todas las tuercas en su lugar porque acabo de llegar a Maracay. Estoy muy cerca de Caracas, pero a las 6 de la tarde empieza a oscurecer y como ya sé que llegando a una ciudad metrópoli me pierdo durante hora u hora y media en promedio, prefiero encarar a perderme mañana y para colmo de los buenos colmos, encontré un lugar para parar de lujo. Tengo el auto adentro y un cuarto para mi sola, con tv y agua caliente que hace muuuucho que no tenía, no se justifica porque son climas calurosos, pero viene bien de vez en cuando para una buena refregada de caeja, a caeja noooooo!!!!
Viajé por una ruta espectacular, alternando las sierras y la costa del mar, ruta, autopista en buen estado, con menos de un dólar de gasolina y sin peajes.
Tudo beim.
Espero seguir haciendo changas para sobrevivir y encontrar cauce para mis deseos de ser parte de la vida revolucionaria en Venezuela. Analizo que es un proceso diferente al de Ncaragua donde estuve, o Bolivia donde hace mucho que no voy, es diferente y más complicado porque acá hay dinero y el dinero al final, que podría ayudar, jode. El dinero, que abunda, hace que exista una sociedad especulativa y materialista que los Nicas no tienen porque allá todo es más parejo y van todos por lo mismo porque nadie siente que tiene nada que perder.
Antes, en Panamá, escuché quejas atroces de la ruta que pasa por Valencia, ta gueule! esa ruta está espectacular, los que hablaron, hablaron al pedo, la ruta está buena en todo el tramo Coro-Maracay, muy buena, y la obra que se anuncia sí se ve en el camino que llega, esto lo digo porque esta misma gente gusana, se quejaba de que las obras no llegan, SÍ LLEGAN, se ven las misiones en actividad en todas las rutas y se ven en las ciudades, que hay que hacer siempre más? SÍ, pero que se está haciendo, TAMBIÉN. Así que no jodan. Vamos por más y esto está marchando con fritas.
Y ahora, si me disculpan, me están calentando el agua.
Un abrazo fuerte y con más ánimo revolucionario que ayer.

Caracas, 14 de enero de 2010

Ayer salí con Henry Perez. Fuimos a comer unas arepas impresionantes, con tanto relleno que casi no me la pude terminar. Riquísima. La arepería está cerca del hotel donde me alojé y donde me alojo.
Me acabo de cambiar de hotel. Estuve en La Mirage, ayer,cuando llgué de Maracay me instalé ahí porque el precio me pareció accesible -acá son más caros que en el interior-, 100 Bolívares, y tiene estacionamiento. Sin embargo las empleadas de anoche eran bastante antipáticas, parecían enojadas y aunque tenía Tv y agua caliente que pela, era un ambiente solitario. Los empleados de hoy eran amables, pero ya había tomado la decidión de buscar otra cosa. Así es que esta mañna salí tempranito Lonely Planet en mano y me mudé a Nuestro Hotel, sale 80 Bolívares, más barato, tiene garage, inclusive más resguardado que La Mirage y más ambiente mochilero, además de poder calentar el agua ahí mismo, ya que en el no había cocina.
La ruta de Maracy a Caracas es una autopista de 6 carriles en muy buen estado, ayer lo escribí en un comentario respondiendo a Farid y Fernando en el post anterior. Es muy linda ruta, gratis, tranquila y bordeada de un paisaje serrano muy bonito, mucha vegetación en las laderas.
Llegué a Caracas y contra todo pronóstico de la desorientación que suelo padecer en las grandes metrópolis, me ubiqué enseguida entre el Centro y la Sabana Grande. Hay muchos carteles y ayudan, yo seguí los carteles a la Sabana Grande, ubiqué enseguida la zona de los hoteles, después hay que dar unas vueltas para llegar porque hay calles que se vuelven contramano y Avenidas en el medio, pero al final llegué lo más bien y mucho más rápido de lo que pensaba.
Salí de recorrida, por el Centro histórico, Plaza Bolívar, Catedral, visité la casa donde nació y vivió el libertador y también el Museo Bolivariano, todos los museos son gratis, hoy sigo recorriendo. También tengo que ir a una lista de lugares que sugirió Henry donde él conoce algunas personas y yo puedo tratar de conseguir trabajo. Necesito TRABAJAR. Para la revolución, el cambio social donde sea, y ahora para mí porque estoy seca y no sé cómo voy a seguir andando en los próximos días. Pero voy a seguir, yo sé que voy a seguir.
Entre los lugares sugeridos está el Nuevo Circo de Venezuela, una opción muy
tentadora y que me apasionaría, por supuesto que sí, somos saltimbanquis! Creo que sería un espacio adecuado para detenerme un tiempo, creo que sí.
Henry es un tipo estupendo, geógrafo y estudioso, animado, simpático, muy agradable, estoy feliz de haberlo conocido. Gracias a Urania! Hoy nos encontraremos por la tarde e iré con él a la Universidad.

Caracas, 15 de enero de 2010

Voy al Palcio de Gobernación. Me dijo Henry que hoy hay un informe de gobierno, se junta gente chavista en la Plaza donde llega el Presidente a contarle al pueblo.
Ayer fui a la Universidad de Caracas. El campus es muy amplio y las actividades diversas, además de lo académico, las bibliotecas, los laboratorios, hay gente por todos lados desarrollando alguna actividad cultural. La cultura florece en Caracas como un estallido primaveral. La importancia que este gobierno ha dado al arte y a la cultura se manifiesta en cada cuadra desde la Sabana Grande donde me alojo y todo a lo largo de la ciudad. Murales y mosaicos en los muros, parques enormes con cientos de parejas enfrentadas en partidas de ajedrez.
Ayer visité el Museo de Bellas Artes, la Galería Nacional, la Cinematéca Nacional, el Mercado La Hoyada y el Nuevo Circo de Caracas.
Todas las personas con las que hablo de ofrecer mis servicios en lo que pudiera ser útil al proceso bolivariano me dicen que sí, con alegrí y convicción, pero debo esperar a que haya algo.
Tendré que seguir viaje, mientras sigo esperando una respuesta concreta. No puedo quedarme detenida en Venezuela. Necesito regresar a México lo antes posible para solucionar contratiempos que me quitan el sueño seriamente, necesito llegar antes a Argentina, «con mi casa entera como una rama encendida». Necesito seguir viaje, volando. El cruce del Darién hizo pedazos mi plan, el «muro» de la maratón me paralizó y me está costando recuperarme, a pesar de estar en esta tierra que soñaba conocer en estos momentos de su historia.
No podré continuar por Brasil ni cruzar el Amazonas en una barcaza, necesito regresar a Colombia, cruzar a Ecuador, bajar por el oeste. Es una idea que también me da vueltas. Me cuesta tomar una decisión, ver claro qué es lo mejor en esta mañana nublada de enero. Me gratifica tener agua caliente y una terraza donde sentarme a tomar mates y a lo mejor ser capaz de descifrar la respuesta del viento.
Ahora salgo a la Asamblea y de ahí a Miraflores.

Estuve en el Coliseo, esperando a la Asamblea legislativa a la que arribó el Presidente Chavez para dar un informe. Una masa el pueblo venezolano. Yo con ellos, gritando y discutiendo igual. Me encantó estar ahí. Uh! Ah! Chavez no se va! Increíble. Lo que ha pasado en este país, es irreversible, les guste o no a una minoría clasista y oligarca, lo hecho hecho está y es mucho como para que al pueblo se lo vuelvan a arrebatar y se agache la cabeza. Hay una conciencia espectacular. Hoy hablé con mucha gente ahí. Nos hicimos amigos, camaradas, en un rato, nos despedimos con besos y abrazos. Antes me metí al museo de Ciencias Naturales porque pasé por ahí y había una jurafa envidiable.
Los dejos con las fotos.
Vi diputados y ministros que aparecen por ahí y a Nicolás Maduroooo que me encanta, pero me puse nerviuda y me salieron las fotos de él movidas, snif snif…
Mañana salgo de viaje, según creo entender que es la indicación más favorable, voy para el oeste, por ahora sigo en Venezuela.

Mérida, 17 de enero de 2010

Aclaro el panorama para mis queridos seguidores, compañeros del camino, camaradas de utopías y otras yerbas.
Estando en Colombia y mirando hacia el sur, uno puede dejar volar la imaginación y delirar millones de sendas o ríos para llegar hasta el extremo meridional de nuestro inmenso subcontinente. En ese delirio yo trazaba en mi deseo un puntito rojo, ínfimo, moviéndose a tráves del corazón del gigante, Brasil. Amo Brasil y esta idea la fui modelando a partir de un posible compañero, Rico, que tiene más onda reaggie que aymará. Este compañero, al final, decidió no partir conmigo, pero yo mantuve el entusiasmo apuntando a las junglas misteriosas del gigante.
Bajar por ahí implica llegar desde Venezuela a Manaos y en Manaos embarcarse con auto y todo en dos posibles direcciones, hacia Belem, este, o hacia Porto Velho, sur. Ambos recorridos toman unos 4 días y cuestan unos 500 dólares para el auto y unos 100 para el pasajero.
Como a partir del embarque en Panamá entré en crisis financiera -aunque por algunas changuitas no entré en default- además de haber entrado en una crisis de pánico, por así decirlo, de lo que puede significar la palabra «embarcar» (el auto), me puse desesperadamente a pensar. Tenía que tomar una decisión. En Caracas. En una ciudad donde me he sentido maravillosamente bien, maravillosamente integrada a un pueblo efervescente y encima de todo eso, bienvenida y acompañada. Extraño a Henry.
En esa desesperación, condenada a la libertad sartriana, tuve que elegir. Con dolor, dejar Venezuela, por un tiempo… no me voy a de acá para siempre. En Venezuela hay mucho que puedo y quiero hacer, quiero volver y que sea pronto. (Pero… también quiero volver a Nicaragua… eso es otro tema. No voy a complicarlo ahora.) Volveré a Venezuela y creo que muy pronto. Hay trabajo.
Entonces, pensaba en el embarque, le preguntaba al mapa, miraba los fondos menguantes, sorbía un mate. Bajar por Ecuador significa volver a cruzar fronteras en Colombia. No me gusta la idea. Espero que no vuelva a ser complicado. Tengo que hacerlo por ahí y la nueva perspectiva me entusiasma, ahí está Ecuador, participando también de su revolución socialista, amaneciendo con el ALBA. (Ya vieron el SUCRE?? Ya está en vigencia entre los países del ALBA, imaginensé por un momento si todos y cada uno pensara en el SUCRE como moneda de cambio o de ahorro?? Todos. Espectacular.)
Me entusiasma Ecuador y me entusiasma Bolivia y allá voy.
Hoy estoy en Mérida. Llegué por un camino tan bello, con pueblos tan pintorezcos y acogedores trasponiendo la ruta, que no sabía en cuál detenerme, seguí y seguí y estoy en la ciudad principal de la zona, Mérida. Paro en un hotel super barato y re lindo, televisión para seguir al pie de las noticias, las elecciones en Chile y ese mapa que adoro y del que no puedo asumir la idea de verlo manco, o fragmentado, menos ahora, ahora que hace falta ser un cuerpo y ese cuerpo un escudo al mismo tiempo, tengo baño privado, agua para el mate, una cama cálida, acá hace frío, es la montaña. Ayer subí y subí 2000, 3000, 4000, 5007! El pico más alto de Venezuela y ahora me irá a explorar algunos senderos por los alrededores.
Desde Caracas hasta aquí fueron 790 km. La ruta entre Caracas y hasta Valencia es la autopista de 6 carriles que ya conocía y había comentado, luego es de 4 carriles hasta Barinas y luego se convierte en una ruta de montaña, típica. Todo está en buen estado, salvo algún pozo visible y evitable cada tres o cuiatro horas.
Puse gasolina, 4 bolívares en total.
Estoy contenta de estar acá, estoy contenta de haber sido capaz de lidiar conmigo misma y con mi libertad y haber podido tomar una decisión que en este momento es la mejor. Bajar por el oeste, llegar a Argentina, compartir todos los asados, las polentas, los vinos tintos y los mates que me inviten -invitenmé muchos-. Después volver a México para despedirme definitivamente de Don Quijote y seguir peleando por estas latitudes con los molinos que nunca faltan, pero seguir, hasta la victoria.

La casa con ruedas (México-Argentina en auto) Costa Rica

Playa del Coco, 20 de noviembre de 2009

No es alucinante y mucho menos el paraíso anunciado. “Si esto es el paraíso cómo será el infierno” (hombre en un tren dixit).
Crucé la frontera. Dejar Nicaragua fue un tanto desgarrador. Casi, casi me quedo un día más, casi, casi me cargo un “nica” y dejo el bombo murguero en su lugar.
Anoche charlamos largo y tendido con Karolina, la alemana que viene recorriendo las Américas en su moto. Dice que las fronteras de América del Sur son menos complicadas y gratis. Lo de hoy fue un suplicio.
Post charla y trasnoche, con Karolina y otros viajers gringos, el ruido del mar tan cerca de la ventana me dio insomnio. Qué fortaleza la del mar y yo que escuchaba romper las olas pegaditas a mi ventana, traspasado la ventana, adentro de la habitaión, y no le había puesto el chaleco salvavidas a la autita y me la imaginaba naufragando en un tembladeral de arena, caracoles y marea va y marea viene. Dormí y me desperté a ese ritmo, al ritmo de las mareas.
Pero la mañana empezó bien, Paúl, el muchacho del hotel -va foto-, me esperaba con el agua calentándose porque se había acabado el garrafón del dispenser y dice que él pensó, esta María se va levantar con su deseo de mate, así que ya tenía la pava en el fuego. Charlé mucho con él, es joven, revolucionario y lindo y toma mate! Hablamos del progreso lento pero seguro que preveen los cambios que está llevando a cabo el FSLN en el gobierno, de que el gobierno del frente no es hablar solamente de Daniel Ortega, que hay mucha gente joven, según él, toda la juventud de Nicaragua y los universitarios como él, trabajan para facilitar que lo que se está dando tenga continuidad, por eso hay que facilitar la reelección. Mañana habrá una marcha importante en Managua. Con reelección o no reelección el pueblo es el que vota y el que elige, a qué temerle, por qué nadie teme a la tercera reelección de Uribe?? Porque no molesta a los empresarios. Porque no reparte las ganacias entre todos sino entre unos pocos. De todas estas cosas apasionantes charlamos con Paúl y daban ganas de seguir pero me fui (y no me lo llevé).
En la frotenra, si la otra vez entrando a Nicaragua casi me desarman el auto, juro por lo que más quiero que hoy, me lo desarmaron. Primero me hiceron bajar aboslutamente todo, hasta el estandarte de la murga Pura Lata, todo. Me prohibieron sacarle fotos al poli. Desarmó los focos traseros, desarmó los plásticos que van a los costados del baúl, desarmó los asientos, todo!!!!!! Solamente mi auto, entre una multitud de camiones aterradores, en un lodasal de tierra, barro y pozos. Después hicieron entrar a ese playón a una camioneta con un matrimonio mexicano cincuentón que venían de Guatemala. Pobres… Tenían un susto…
Migracioanes, pasaporte, entrada y salida mía, bien, fácil.
El trámite de aduana engorrosísimo y horrible.
Primero con un agente de aduana que andaba de remera azul, después con un policía de camisa celeste, el policía me dio un papelito y me mandó al playón de inspección. Previo a ésto, el de remera azul y el de camisa celeste, ya me habían hecho abrir todo, pero no bajar los bultos. El otro, el tercero, de remera negra en el mugroso playón, me dijo: tiene que desocupar absolutamente todo el vehículo. Después ya inspeccionado, le pusieron un sello al papelito y me mandaron con uno de remera lila, me hizo llenar un papel con lo datos del auto, me mandó a comprar un seguro para entrar en Costa Rica que cuesta unos 15 dólares -es lo único que hay que pagar para entrar en Costa Rica- y me hizo sacar una fotocopia de la hoja recién sellada del pasaporte; ese me mandó a otra ventanilla donde una mujer me dio el permiso para entrar a Costa Rica. Todo me tomó cuatro penosas largas horas. Es molesto encontrar las oficinas, las ventanillas, dar con el empleado indicado para hacer el paso burocrático indicado. Y encima sacarse de encima a los que te quieren ayudar por lo que quieras darles de propina y que después te sacan mínimo 40 dólares cada uno, con la única ventaja de que esllo saben por qué ventanilla pasar, y como los conocen y reparten la mordida te atienden más rápido, pero de la inspección no sé si zafaba, por ahí si coimeaba a alguno, qué sé yo, pero yo firme, loco, al frente con el Frente, como dice el spot nica. Ya fue. Fue un bajón, pero pasé.
Entré a Costa Rica y encaré al camino de las playas de Guanacaste. En el camino que no son más de 100 km me pararn tres veces para pedirme los papeles, me tienen harta la verdad y recién llego (salí a las 9 de la mañana y son las 6 de la tarde si es que no cambió la hora). Al tercer poli casi se lo revoleo al permiso y al pasporte. Además los tres me hiceron abrir el auto, el baúl, gggggggggggggrrrrrrrrrrrrrrr y yo con Mozart al mango, no los quería escuchar más. El segundo me dijo, puede bajar un poquito la música? Es Mozart le contesté yo, no te gusta? Y mietras él miraba los papeles un idiota alzado desde una camioneta me tiraba besitos, pendejo pelotudo, le grité. Juájuájuá!!!!!!
Entré a Playa del Coco y no me gustó. Está sucio es un terraderal y todos los lugares donde pregunté para dormir me parecieron caros. Así que me fui a Playa Hermosa y pará qué, más caros. Unos hotelitos de mierda, tipo cabañitas, cabinas le dicen acá, por 25 dólares, una quería 25 dólares sin baño. Mandé a todo el mundo a cagar a los yuyos, busqué un camping, uno solo encontré, en Playa Hermosa, a 3000 colones (1 dólar es 515 colones, según la cara…) en medio del terraderal, pedregal y nada por aquí nada por allá, así que encaré la vuelta a Playa del Coco y acá estoy, en una habitación GRANDE, con dos camas GRANDES, enfrente del mar, con TV y baño por unos 17 dólares, es una guasada, pero me puse a dieta.
Mañana me voy a Samara donde vive mi amiga Lucy. Creo que podré acampar en su patio. Si Costa Rica, el paraíso prometido me sigue cobrando derecho de paso a 10 dólares por km cuadrado me voy cuanto antes y el paraíso que se lo metan en el culo de Adán y Eva, a mí me pachounvohue, yo creo en la teoría de la evolución de Darwin y en los duendes.
Lamentablemente mi estado de ánimo no me permitió encontrar el humor necesario para documentar e fotografías el cruce fronterizo y cuando quise hacerlo el poli me cortó en seco, terminantemente prohibido.

Playa del Coco, 20 de noviembre de 2009

Costa Rica va tomando color.
Me levanté temprano, tomé unos matecitos en la terracita y salí a caminar por la costa, el mar se había llevado la mugre que había ayer en la tardecita y con la luz del día y la arena límpida se veía bello.
Caminé por una amplia bahía, hasta donde se cierran los peñascos.
Después fui a cambiar euros, los cambié en un supermercado porque hoy es sábado y los bancos están cerrados, además Playa del Coco, no es un pueblo muy grande, ni muy comercial. Me los pagaron muy pero muy bien. Acá manejan colones y dólares como si fuera moneda nacional. Pero bueno, tuve suerte con los euros.
En un momento parto a Samara. Lucie me espera con alegría.
Ya les contaré cómo me va de ruta, hoy le mando Carmina Burana como para enloquecer. Si me paran bueno, jode, pero zafa, el tema es cuando me hacen bajar todos los bártulos y el bombo murguero y las castañuelas y el repique empiezan a quejarse, es un bochinche bárbaro.
Reconozco, con las dos manos en el corazón que me afectó el contraste, que me enamoré de Nicaragua y el cambio fue drástico ayer, pero uno le va a encontrando la vuelta, el panorama se va aclarando y estar en el camino, es a lu ci nan te, eso ni dudarlo.

Sámara, 21 de noviembre de 2009

Estoy en casa de mi amiga Lucie Angers. Nos conocimos en Guanajuato. Ella vivió en mi casa cuando fue a estudiar espaniol -no enies, no acentos- hace como 5 anios. No nos habíamos vuelto a ver y por esas cosas de la vida, pocos días antes del fin de octubre me contacto en facebook. Vive en Samara (esdrújula con acento en la primer a), región de Guanacaste en la península de Nicoya. Entre la ciudad de Nicoya y la playa de Samara, la ruta es angosta y la envuelve un verde exuberante que excede su gama a dorados y rojos. Iba sacando fotos a diestra y siniestra, ya casi llegaba al pueblo, y en un cruce de caminos veo a Lucie en la camioneta! Ella salia para la playa, llevaba el celular porque yo la llamaría y se detuvo en el cruce para esperar que pasaran los autos que venían por la carretera principal. Vio un auto rojo, y dice que pensó, seria mucha casualidad que esa fuera Maria. Era yo. La reconocí al toque. Y vos que haces aca? Le pregunte yo. Vivo acá, me dijo. Vinimos a su casa, dejamos mi auto y nos fuimos en su camioneta a la playa. La casa es espectacular, me encanta, esta llena de luz, separada de la urbe, rodeada de jungla y termina en un río. Ella misma la dibujo, la disenio, busco el arquitecto, el maestro mayor de obras y controlo la edificación. No se dedica a eso. Trabaja en una escuela de idiomas que fuimos a conocer, esta frente a la playa, casi en la playa misma, es colorida y se ve llena de vida y de proyectos frescos. Pasamos la tarde al sol, caminando en la orilla, tomando mates, adentro del mar. Conoci a sus amigos, charlamos, comimos frutas con helado y después fuimos a Playa Carrillo a ver ponerse el sol.
Me paseo un  poco por aqui un poco por alla y despues armamos una cena con ensalada variada y pan casero que ella hizo esta maniana.
El pan no lo amasa, mete los ingredientes en una maquina con un timer y la maquina lo hace solo. Esta maniana a las 7 de la maniana, tal como lo programo tenia el pan casero hecho y calentito.
Yo me alojo en un departamentito, esta pegado al suyo, lo piensa alquilar pero por ahora esta desocupado. Acá todo el mundo con quien hable hoy, me dicen que me queden un poco, mas de el jueves hay una fiestonga y les gustaría que estuviera… El lugar es muy lindo, la temperatura perfecta, las personas que conocí resultaron agradables y simpáticas, el mar un encanto y Lucie también, una alegria volver a encontrarnos. La pasamos realmente bien. Charlamos mucho, cosas de la vida y nos entendemos.
A la que no entiendo muy bien es a la Macintosh… asi que espero disculpen cualquier edicion chueca y sobre todo la ausencia de acentos y lo que sea.
Samara esta bueno, casi, casi se parece al paraíso, todavía no me atrevo a aseverarlo… quizás unos días de relax, “pura vida” -como dicen aca- vengan bien.

Sámara, 22 de noviembre de 2009

El encanto de la naturaleza. Calor, mar, jungla, río… La vida en Sámara no es complicada. Por qué hay quienes insistimos en complicarnos la vida? La mayoría de las veces tratando de inmiscuirnos en problemas ajenos.

En esta ciudad nunca hace frío. El agua es pura. El aire es puro. No se necesita abrigo. Hay frutas en los árboles, peces en el mar, camarones cerca del río.
Esta mañana, antes que Lucie se levantara fui a tomar mates al río. Llegó Chavelo, el vecino, la rasta más corta le llega a la rodilla, se dio un baño en el río con su perra Leona y se acercó a charlar. Me habló de las plantas, de las flores, de la medicina natural… La gente sonríe, es amable. Nadie sabe nada de lo que pasa más allá de Nicoya, Guanacaste o la marea pacífica. Me doy cuenta que soy una adicta incurable a la noticia. No hay noticias. Sólo la versión de CNN en español en la TV por cable. En un café encuentro un diario. Son las 5 de la tarde. Nadie lo abrió todavía. Lo despliego con ansiedad. Leo que el colisionador de hadrones fue reparado y puesto exitosamente en marcha, que el Pepe Mujica es con alta probabilidad el presidente de Uruguay en la segunda vuelta, que en las marchas de ayer en Nicaragua todo estuvo tranquilo, 50 mil opositores marcharon en la mañana y 300 mil partidiarios del frente lo harían -usa potencial- en la tarde. Leo con avidez mientras las chicas toman algo fresco y hablan en francés con la dueña del café. Las chicas son Lucie y Sophie, una estudiante de trabajo voluntario que se quedará aquí un tiempo.
Dicen que Sámara tiene un imán. La gente viene por una semana o por dos y se queda años. Yo dudo que me atrape, culo inquieto… no digo nada. Lucie vino a estudiar español por 4 semanas y eso fue hace 4 años. Fue a Canadá, dejó a un novio de 15 años, vendió todo y se hizo esta casa acá.
En el supermercado venden yerba mate… hay varios argentinos. Hay gente de todas partes. Se vive, no es complicado. No es una ciudad grande, todos se conocen, se saludan, charlan. Hay muchos francofones y hay “ticos”, la convivencia parece amena.
Después de mi amanecer ribereño, volví a la casa. Lucie preparaba crêpes para el desayuno. Crêpes y mates. Salimos de excursión. Vamos en su camioneta, más apta para estos caminos de piedra y jungla surcados por ríos esporádicos. Encontramos a Sophie en el camino y subimos las tres, caminando, a un cerro desde cuya cima es espectacular la vista de la costa y el mar inmenso fundiendo sus azules con el cielo en el horizonte. Bajamos a Playa Izquierda. Una playa de piedra clara y desierta. Acampamos al sol, un rato… y retomamos otros senderos de junglas, zopilotes, hongos naranjas, libre albedrío de árboles, lianas, ramas, troncos desordenados, naturaleza a su antojo y la mariposa azul, símbolo de Costa Rica. Una belleza. Fuimos a otra playa y cuando la tarde se desmayó como el fuego, roja como las brasas del carbón sobre el montículo de peñascos que nos cierran la bahía, volvimos a casa y yo hice unas pizzas.
Gracias a la Vida que me ha dado tanto. La Vida merece algo a cambio. Me mueve ser parte de cambiar algo para mejorar la calidad de Vida de los grupos humanos. No puedo extraviarme en el paraíso. Es Bueno ver la Belleza. Lo Bueno y Bello Platónico.

Sámara, 24 de noviembre de 2009

Detenida en Sámara. Ayer cortaron la luz en la casa. Lucie dijo que era normal, lo que no fue normal fue amanecer hoy todavía, después de casi 24 horas, sin luz. La pagaste, le pregunté. Y no. Se le había olvidado. En este sitio de calor tropical y mansedumbre, la gente no se hace mucho problema por nada. Se tira al fresco de las hamacas y las palmeras y ahí permanece. Es tentador para leer, tomar mates… ellos normalmente no leen, y no toman mates… sólo contemplan y a veces se levantan a hacer algo. Ellos dicen “pura vida”. Nada más.
Ayer no supe nada de lo que hubiera sucedido en el mundo más allá del río, la costa y el camino que cruza por el puente y lleva al pueblo pequeño. El pueblo es un campo de fútbol y alrededor, la iglesia, la escuela y algunas casas. Caminé por la orilla del río, por adentro del río, debajo de árboles frondosos que provocan vértigo con sus sombras inmensas en el agua, en el espejo del agua se extravía la dimensión de la realidad. Uno viaja. A otras dimensiones. Hay duendes. Las raíces como brazos largos y fuertes se retuercen en la orilla, los monos arriba acróbatas de rama en rama.
La casa de Lucie es un museo en proceso de organización. El container con sus cosas desde Canadá llegó hace dos semanas. Es una aventura recorrer los rincones y abrir las cajas. Hay maravillas exóticas de Tailandia, Bali, Indonesia. Ella y su novio se dedicaban a eso. A viajar y comprar al por mayor esas increíbles obras de arte anónimo. Tallado minucioso en la madera. Esas manos que lo hicieron. No se puede creer que hayan sido dedos humanos. Dedos humanos guiados por la magia o una intención divina.
Hoy es otro dia de relax. Vine al centro de Sámara. Acompañé a Lucie a su trabajo , yo a cumlir con las novedades y la adicción comunicativa. Y ahora me voy a la playa con alfguna fruta en la bolsa.
Si hay luz más tarde les cuento.
Un detalle, la gente en Costa Rica, se trata de USTED. Todos! Dice Lucie que tuvo un novio que un día le preguntó, USTED quisiera hacer el amor…? juájuájuá!!!
Sí hay luz.  Agrego: fotos de la escuela de idiomas Intercultura, playa con cielo plomizo y nubes densas y deseosas de desatar musical llanto. Imágenes de la jungla desde la pequeña terraza de la casa, suficiente para ver los bambúes que superan a las copas frondosas y en las noches sin neón, a las estrellas.
Nosotras comimos lentejas, o las comes o las dejas, y nos dedicamos a la decoración de interiores. Tengo libros para leer, en francés. Empiezo con Biologie et structure de Henri Laborit. Une étude de bases biologiques actuelles du comportement humain montre pourqouoi et comment celui-ci est entierment dominé par les jugements de valeur et une sémantique inadapté. Tout étant lié, de la physiche moléculaire á la sociologie et á l’économie politique… etc… Pura vida.

Sámara, 25 de noviembre de 2009

Caminata por la costa en dirección a Playa Carrillo. Bolso con frutas y libros varios, frutas tropicales y libros en francés. Antes de alcanzar el segundo pueblo de las riberas pacíficas, lluvia torrencial. Una casita pequeña y blanca me dio refugio por un par de horas. De regreso, los ríos se sumergen en el mar en torrentes.
Leí el diario en la escuela, en un aula de puertas invisibles, enfrente el mar.
Parto en un par de días. Llevé el auto a controlar el aire de las ruedas. A “la bomba”. La bomba es la estación de servicios. Creo que hay una rueda que está dando suspiros, suspiros a las chicharras del calor, o bufidos de aburrimiento, malcriada acostumbrada a rodar.
Mañana hay pavo. No me gustan las fiestas. La soledad me ha vuelto antisocial y antipática. Voy a experimentar, observar a un grupo social festejando algo de lo que reniego. Seguramente disfrutaré sin reparos el pavo que Lucie prepara relleno de pan y cebolla, embuido en cerveza negra.

Sámara, 26 de noviembre de 2009

El pavo, los pavos -fueron dos- estaban tiernos y sabrosos. Lo mejor fue la recepción ofrecida en casa de Lucie. La sensación de que la bienvenida a los amigos estaba preparada de todo corazón. Entre los amigos, tres argentinos.
Ayer monté la nave hasta la bomba, la gasolinera. El aire está bien. La burbuja respira, se inflama de felicidad como si también tuviera un corazón para ofrecer.
Hoy salimos. Rumbo sudeste, a los altos valles costarricenses y en dirección a la costa del Caribe. Por ahí nos encontramos compañeros de utopías.

Ajuela, 27 de noviembre de 2009

Dejar a Lucie fue un desprendimiento difícil. Estos días de los que perdí la cuenta porque no fueron pocos pero tampoco me parecieron muchos, tan juntas, como buenas vecinas. Nuestros saludos de buenos días, nuestras charlas y el mate, siempre el mate. Qué rico. Fueron días de sosiego. Días de distendimiento y también de alegría y también de novedad, no cualquier mañana uno abre los ojos y tiene un mapache colgado de una rama espiando por la ventana del cuarto. O colgás la ropa y una mariposa azul surge por sorpresa entre los pliegues de la sábana y eso es una imagen real, una imagen insólita y sin editar, en crudo.
Acarrée el desparramo de cosas de una casa a la otra, de la otra al auto y fui a Intercultura a despedir a Lucie y los chicos de la escuela, fueron abrazos y besos de esos que no se van del todo porque un poquito del otro se queda pegado en uno y uno siente que viceversa.
Me acomodé en la nave previo revisar las ruedas. El hediondo pendejo de la bomba de Sámara me dijo que las dejaba en 30, pero mi burbuja y yo somos culo y calzón, yo me daba cuenta que la colorada saltaba mucho, el pelotudo le había puesto 40 libras, bessshhtia! Las bajé, cargué gasolina super costarricense, una garcha, la deben rebajar con kerosen o agua, cuesta más cara, 640 colones el litro, recordemos que un dólar es 550 colones y aunque cara, no rinde, se evapora, debe ser agua…
El camino en principio es muy lindo entre Sámara y Nicoya sobre todo, confío en los carteles, por ahí abundan por su ausencia, así que dos veces giré alrevés y bueno pegué la vuelta, me doy cuenta a tiempo y sino igual llego a otro lado.
La carretera principal es fea. Será la interamericana o panamericana, pero no es una autopista, ni sueñen, la ruta 9 de Argentina o las autopistas en México son un lujo al lado de esto. Y a pesar de, se paga, poco pero se paga. Recuerdo que en Honduras en un tramo pagué, pero era un billar donde se podía circular de a cuatro y en Nicaragua no pagué nunca y había algunos pozos pero en general se circulaba bien. Acá el pavimento está bastante bueno, no hay muchos pozos, pero es angosta y hay demasiados autos para circular en el tan poco ancho de la mal llamada autopista de solamente dos carriles, uno para ir y otro para volver con una raya amarilla pintada al medio. Demasiados caños de escape resoplando CO2 y ahogando pulmones y clorofila, demasiados embotellamientos. Un buen tramo, antes de llegar a San Ramón y todo después de San Ramón hasta San José, es una amansadora, hay que ir a 20 km por hora. Por lo demás los Ticos conducen normalmente a 60, así que en la montaña hay que hacer cola, yo aprovecho a tomar mates. Como si fuera poco, los camiones llenos de guayabas, sandías o cerdos se quedan en la vanguardia y no se pueden rebasar porque siempre hay otros camiones enfrente, pero se aprende, se hace poco a poco, y a menudo el paisaje frondoso acompaña y Mozart también.
Pasé y entré a San Ramón y desde un teléfono público llamé a Martín Morello. Quedamos de encontrarnos en el estadio para tomar unos mates. Pregunté dónde era el estadio y me indicaron, pero creo que entendí mal porque agarré justo para el otro lado. Consecuencia, nunca llegué al estadio, llegué a un caserío, barrio, pueblito precioso que se llama La Cima, como su nombre lo indica, justo enCima de la montaña. El aire fresco, húmedo, el bosque… pregunté si por ahí era el estadio… me miraron raro… el estadio?? Cuál estadio?? El de San Ramón, donde juega Martín Morello, es argentino, de San Pedro, como yo… Uno de los hombres a los que pregunté se puso la mano de viscera y miró allá lejos y hace tiempo… aaaaahhh… vaya de ladito mi amor (acá y en Nicaragua todos te llaman “mi amor”, o “reina”) siempre de ladito -el hombre hacía el ladito con la palma de la mano- siempre al norte. El norte? Dónde está el norte? Necesito a Martín -Murzone en este caso- él nunca se pierde. Me fui de ladito y aparecí otra vez en la abultada carretera de camiones, la inter-pana-mericana así que retomé el camino al sudeste y ahí me di cuenta, que el norte iba quedando atrás.
Tenía que avisarle a Martín Morello. Lo dejé pagando en el estadio. Busqué un teléfono público y no andaba con monedas, así que un chico que estaba ahí me prestó su tarjeta para que llame y bueno, esta vez con el futbolista argentino, de San Pedro igual que yo, no nos encontramos. Ya el cartel de la ruta anunciaba Palmares, próximo pueblo, lo que significaba que entre subir y bajar de La Cima había hecho como un atajo y ahorrado caravana de tráfico. Otra vez la caravana, a 20 km por hora y yo mate y mate. Llegué a Alajuela oscureciendo. Busqué el hostal que según la Lonely Planet es de unos artistas que hacen mosaiquería, pintura, escultura. Me encanta! Es de lo más barato que hay acá, cuesta 12 dólares -Costa Rica es más caro que los otros países- La decoración, la ambientación y el recibimiento de Carlos, fenomenal. Hay unas pinturas muy interesantes, la mosaiquería estilo Gaudí buenísima y delante del hostel trabajan ellos, los artistas y hay un cuadro de bienvenida con el retrato del Che.
Atrás el patio, lleno de plátanos y otras doñas verdes y la cocina. Dijo Carlos: -para que calientes el agua de tu mate.
Lo inaudito, antes de encontrar el hotel fue preguntarle a quinientas personas: -Sabe cómo se llama esta calle?? Esta, la que usted habita, en la que usted trabaja??!!
Nadie sabe en qué calle está parado!!! Pueden creer eso?? Hasta a un taxista le pregunté y me dijo al revés. Ahí fue cuando dudé quién se equivocó con la explicación de dónde era el estadio.
A pocos km de la ciudad de Alajuela se encuentra el Volcán San Pedro Poás, el camino es pavimentado hasta la cima, así que mañana antes de seguir rumbo al mar Caribe del oriente me mando. Tengo que salir temprano. Debo dejar el auto en un parqueo separado del hostel porque dicen que acá autos y de los autos se roban todo.

 

La casa con ruedas (México-Argentina en auto) Nicaragua

Nicaragua vive! Estelí, 11 de noviembre de 2009

Estoy emocionada, desde que llegué parece que hubiera traspuesto las puertas de un cementerio o antro de momificación. Nicaragua está VIVA. Lo de Honduras es muy triste. Hay gente en la resistencia, ahí la vemos, la gente sigue reuniéndose tantos días después, desde el 28 de junio!!!Pero hay situaciones insoportables y capaces de asquear a cualquiera con dos gramos de cerebro como escuchar decir anoche, en la Tv, a un periodista, que Chávez quería hacerle a Honduras lo mismo que le está haciendo a América del Sur, que ayer, Chávez, dejó sin luz a Brasil. Qué tendrá que ver??!! Es repugante con qué liviandad mienten, relacionan cualquier cosa con cualquier cosa, tejen historias truculentas y la gente común, lejos de intentar ver más allá, abrirse un poco la cabeza, por curiosidad, por dignidad, se queda en el molde, como si nada. No es todo el pueblo hondureño así, hay una minoría luchando contra la corriente y debo decir que tuve el agrado de leer las columnas del diario El Tiempo, donde algunos pensadores se juegan con verdaderas reflexiones.
Esta mañana dejé Honduras. En el borde fronterizo se vienen al humo. Quieren sacar plata. Ayudarte a hacer el trámite desde antes de llegar a la fronteras ya te empiezan a perseguir y a intentar pararte. Ya no me paran. Sólo si se identifiocan, si están uniformados, yo sigo de largo hasta las oficinas. Están las oficinas de migraciones y de aduana y no puede ser tan complicado hacerlo uno solo, para eso están ahí los empleados. Sin embargo a veces es engorroso porque los que trabajan en las oficinas están prendidos en la mordida y entonces no atienden en las ventanillas, se quedan adentro leyendo el el diario. Yo me mando, por la puerta. Buenos días, buenos días… voy a salir de Honduras y a entrar en Nicaragua, con mi carro. Por favor, me descarga el permiso de entrada del carro?? Y me sellan la salida en el pasaporte…?
Aquellos que planeen travesías de ida y vuelta por América Latina, sobre todo hablo por Honduras (hasta el momento), no les conviene cuando entran y salen por primera vez descargar el permiso aduanal del vehículo, si pueden evitarlo… les sirve para el regreso siempre y cuando esté en los términos de fechas. Es lo que hice yo. Vine en agosto, tenía permiso hasta noviembre, pero en el medio me fui a Guanajuato y cuando me fui, me hice la boluda y me llevé el permiso, no lo descargué, por eso ahora cuando regresé, ahí estaba escrito que mi permiso, estaba en mi poder y estaba vigente. Hoy al final descargué el permiso, pero el hombre de migraciones de Honduras no estaba. Así que seguí de largo hasta el siguiente puesto de oficinas donde me dijeron que había uno. Lo tuve que esperar. Nicaragua desde su ventanilla ostentando retrato de Sandino se preguntaba dónde estaba Honduras…? Dónde estará Honduras…? Habrá que preguntar a Estados Unidos. Honduras no sabe dónde está, vive este período en la sombra generalizada y la pelotudez. Mi abrazo a la resistencia, su labor y constancia es admirable inmersa en ambiente de tal apatía. Admirable.
Al final apareció el hombre de Honduras, me quería cobrar los 3 dólares de la entada otra vez. Le dije que no. Que ya estaban pagados, que ahí estaba el papelito abrochado, que se fije y que yo sabía que se paga una sola vez. En Nicaragua me cobraron 7 dólares, son dos pagos, uno de 2 y uno de 5 dólares. La moneda nicaragüense se llama Córdoba, 1 u$d = 20,20 Córdobas.
El permiso de aduana me lo hicieron con rapidez, eficiencia y es gratis, no se paga. Ya de entrada, ahí, en la oficina de aduanas me encantó porque había tres tipos en sus computadoras y apenas supieron que era argentina me dieron cátedra del Che.
Encaré feliz y chocha de la vida pero ups! La policía! Antes de que pudiera avanzar más de cien metros la poli de Nicaragua que tiene que revisar el auto, me sacaron todo y por poco no lo desarman. El poli que me paró estaba de civil así que al principio no le hice caso, se ve en una foto de remera marrón queriéndose meter adentro de la puerta. Miraron hasta el útlimo hueco. Me preguntó para qué llevaba el gas pimienta y le dije que para defensa personal en caso de necesitarlo. Me dijo que en Nicaragua las mujeres son muy respetadas y que estaba seguro que en su país no lo necesitaría. Al final me pidió disculpas pero me dijo que tenían orden de revisar todos los autos con placa de México, la puta, no había pensado en ese detalle. Ayer en esa frontera de Las Manos encontraron un auto de México con 685 kg de cocaína.
Llegué a Estelí. Sandino está en cada rincón de la ciudad, la bandera del FSLN también. El hotel donde estoy es barato y precioso, entré el coche, el cuarto es lindo y hasta tiene una mesa que da a una ventana donde me puedo sentar a escribir. Charlé con Pancho, el dueño del hotel, tomamos mates, hablamos de política, me contó de la larga dictadura y de la guerra, está queriendo ampliar con otras personas de la ciudad el museo de Estelí. Que ya nos dejen de joder los yanquis, aquí el pueblo es el que manda y les guste o no, es nuestro pueblo, son sus palabras. Comí un vaho, una especie de puchero, hecho en un brasero en la esquina, con una mezcla de grasitas animales hervidas, yucas, plátanos, rico y nutritivo. Todo parece ser bastante barato. El vaho 30 Córdobas, unas mandarinas 9 Córdobas… Me fui a la galería de héroes y mártires de Estelí y cuando entré y vi todas esas fotos, esas caras, esa gente, me puse a llorar. Me emocionó. Este pueblo tiene historia y MEMORIA.

Estelí, 12 de noviembre de 2009

Y sí, sigo en Estelí, y de pura cháchara. Ahora se me hace tarde, tarde no sé para qué, pero en todas partes me quedo charlando. La gente a mí me resulta normal, o sea que si a mí me resultan normales es porque deben ser todos locos como yo.
Hoy caminé hacia un cerro donde hay una cascada, se llama la Estenzuela, muy lindo el camino, subida, subida y subida, buen ejercicio, a 6 km del centro. Estuve un rato con las patas en remojo en el río (fijensé en la foto, junto al pie izquierdo, un pez.. o un cangrejo…) y disfrutando de la bruma de la caída de agua, del aire, del olor de las plantas, del sonido. No andaba mucha gente. Un tipo al que se le había quedado el auto, otros que lo iban a ayudar con un camión. La gente amable y los hombres respetuosos, algunos dicen algo, pero no se zarpan. En Honduras, eran bastante pesados y groseros. Otra cosa, que noto, diferente, acá, en Nicaragua hay mujeres en la vida pública, mujeres solas en auto, o en la calle, en Honduras no me encontraba con mujeres en la carretera, a veces en la gasolinera atendía una mujer, pero no andaban manejando ni en los hoteles en que paré, sólo hombres que andarían de paso. Bueno acá todo es más unisex y más mixto. Antes de llegarme a la Estenzuela me di una vueltita por el mercado desbordante de frutas y verduras inyectadas con siliconas naturales de sol, calor y humedad y no transgénicas, con el color propio y el olor de la tierra fresca, recién salidas del barro o de la rama, un olor especial el del mercado.
La comida me resulta rica y barata, una empanada 5 Córdobas, una bolsa de frutas surtidas 7 Córdobas…
Después de disfrutar de los aires frescos de la cascada encaré el regreso de bajada y a mitad de camino se me sumó una chica, Mayra, y después otra, “así nos acompañamos” -dijeron- y charlamos. Bárbaras las dos, me contaron de sus vidas, tienen una vida propia, tienen hijos, trabajan, quieren viajar, tienen proyectos, hablan de los padres, de lo sacrificado que fue para ellos sacarlas adelante de cómo es ahora, discuten, me entero. En 12 años de guerra hubo más educación y progreso que en 16 años de neoliberalismo, en 16 años de neoliberalismo no se hizo ni se construyó ni un solo plan de viviendas ni una sola escuela. Me encanta enterarme. Nadie parece estar del otro lado.
Llego a la casa y Aura, la hija de Cándida, la señora que limpia el hostal, que me espera preparando el mate. Luego Aura me da un show -ella con mis ojotas-, me canta una canción, tiene 5 años y hace ademanes como si estuviera en un escenario y baila. Charlo con Cándida, charlo con Pancho y Elena, los dueños del hostal “Tomabu” (lo recomiendo para los que pasen por Estelí, está en la Av Central, pronto tendrán página web) que se conocen todo, que saben de todo, que conocen el mapa de centromaérica como la palma de su mano, que han viajado y vivido en Nicaragua desde que nacieron hace más de 40 y pico de años. Charlo, tomamo mates y me tardo, me entretengo, me tardo, me quedo, me gusta.
Me voy al centro, a la librería Rubén Darío, es grandísima! Farid quiere una bandera del FSLN y me dijeron las chicas que conocí en el camino desde la cascada que ahí pueden tener. No les quedan más, sólo pequeñas, pero paso por el comité del FSLN donde estuve ayer. Charlo, otra vez charlo (esto parece Cuba), dos horas con las mujeres que me cuentan de sus hermanos caídos en la guerra, que opinan y discuten sobre lo que pasa en Honduras. Tienen como 60 años y están al tanto de todo y mañana, una de ellas, me va a llevar su propia bandera para que viaje conmigo y de regalo para Farid. Es increíble. No dan ganas de irse. Acá me gustaría quedarme, hacer algo, aportar algo, pero Nicaragua recién empieza, Estelí es mi primer amarre a Nicaragua. Me gusta, iré a ver qué pasa más adelante.
Estoy feliz compañeros de utopías, vivir para cambiar el mundo vale la pena y hay gente que está en camino aunque algunos no lo muestren y otros no se interesen por verlo, acá se siente que el pueblo está vivo y que no es más que eso, un pueblo, con su cotidianeidad, con sus penas y alegrías pequeñas y diarias pero VIVO.
Y como si fuera poco hablan de “vos”, vos mirá, vos venís, vos querés… y se puede tomar agua de la canisssssshhhhhhaaaaaaa!!!!!!

Matagalpa, 13 de noviembre de 2009

Esta mañana fui al comité departamental del Frente Sandinista donde la señora María me había prometido que ella me llevaría una bandera del FSLN para Farid. Ahí estaba. Misteriosamente doblada y pculta en una bolsita. -No la saques- me dijo en voz baja, -acá todos quieren y se agotan…
Di una vuelta por el centro de Estelí. La ciudad nicaragüense del muralismo. Inscripta en el libro Guiness por haberse elaborado allí el mural más grande del mundo. Es triste partir de Estelí. La pasé tan bien… no es que la ciudad sea un encanto… una de esas postales del lugar soñado con farolas, flores en los canteros y casitas de colores. El encanto lo pone la gente, el movimiento, las voces, el desparpajo de colores, la música de la calle, el olor de braseros y frutas, la charla, la sonrisa. Tomé mates con Pancho y Elena y me fui retrasando, aletargando la partida hasta que al final, partí. Venía en la ruta, escuchando en la radio a los productores de café de la zona, trabajan en cooperativas y están recibiendo, traído por el gobierno, capacitación de especialistas brasileños en café. Son tantas cosas… que yo pensaba en que esto que siempre pensamos los que pensamos como pensamos, en esto que siempre y tanto nos repetían que era muy “idealista”, al punto de llevarnos casi a dudar de si ese “idealismo” con el que venimos cumpliendo años y seguimos cumpliéndolos (sin sentar cabeza), sería viable alguna vez o sería una quimera. Estar acá, me pone delante de los ojos, en los oídos, que no es una quimera. Pensar como pensamos no es solamente caminar hacia la utopía y seguir caminando, es poder concretar logros durante ese camino y es realizable, hoy soy testigo, todo el tiempo, en este país, de que se está trabajando por ese “idealismo” que es revolucionario porque se rebela contra un orden económico mundial que pretende a través del poder del dinero mantenerse en boga, sin embargo pende de un hilo. Me preguntaba cómo llega Nicaragua, además de haber padecido años de guerra, a llevar a cabo esta instancia de proceso de realización. Es que de esa pobreza que provocaba la desigualdad en la distribuciíon de los recursos, de esa pobreza mayoritaria, y de ese enorme dolor y herida que les dejó la guerra, organizarse para una vida más justa y equitativa para todos no implicaba prácticamente nada que perder para nadie. Y acá está la gente, gente que sabe de todo, que habla, se comunica, participa, se moviliza. A mí este pueblo me conmueve.
Estoy en Matagalpa. Comí unas güirilas, tortillas de maiz tierno con nata… mmm… qué rico. También unas rosquillas. Todo rico y barato. Estoy en un hotel muy lindo, charlando para seguir apegándome a la costumbre, con Ángela, la encargada del lugar. Mañana partiré a una finca donde producen y elaboran café y de ahí, a seguir, a seguir descubriendo Nicaragua y el quehacer de sus maravillosos “nicas”.

Jutiaga, 14 de noviembre de 2009

Esta mañana, aún en Matagalpa, fui a la casa de José Amador Fonseca, líder sandinista oriundo de esa ciudad. Di otra vuelta por el centro y volví al hotel donde charlé y tomé unos mates con Ángela.
Salí de Matagalpa hacia Jutiaga, subiendo una cadena montañosa, uno de los escenarios naturales más preciosos que en cuanto a camino he visto en Nicaragua. La ruta está un poco rota, buraco por aquí y por allá, pero yo voy despacio, voy mirando… las montañas cultivadas, las plantaciones de café, el olor en el aire, respiro fuerte… mmm… y sigo subiendo a la ciudad de las brumas por un camino bordeado de flores naturales y de puestos que venden más flores, abundan las flores, los viveros y las fincas cooperativas de café, de café café y de café orgánico.
Sigo hablando con la gente. No quiero ser densa con mis impresiones. El nivel de organización, la cohesión que existe en toda la comunidad en pos de un proyecto y el conocimiento que se les brinda para que todos estén al tanto de cómo va a funcionar. La organización es lo que me deja pasmada y la confianza del pueblo también en lo increíble pero realizable. La entrega. La solidaridad.
Se trabaja en la producción vacuna, para exportación y vacuna para extracción de leche, consecuentemente se trabaja en la instalación de los tambos, paralelamente se entregan chapas para cumplir con el proyecto techo para todos.
Ayer, las mujeres de Matagalpa presentaron un festival en la radio, radio comunitaria, en el festival presentaron los discos que les grabaron a los grupos que ganaron un concurso previamente organizado para la gente del campo, de las fincas en los alredodres de Matagalpa y Jutiaga, la gente de la montaña que también hace poesía y le pone música y la canta pero que esta mujer explicaba a veces se les hace tan difícil llegar a un estudio de grabación y darse a conocer, ellas lo hacen posible. Piensan en todo.
Me sigue conmoviendo. No quiero ser pesada. Esto está funcionando y para mí que es un sueño. Un sueño hecho realidad… qué sé yo… ando tanto que a veces dudo de seguir en la tierra o en esta dimensión, hay tanto para mirar, tanto para ver, oler, probar, escuchar, aprender…
La comida es barata, una enchilada 5 córdobas, una empanada 5 córdobas, cuando querés acordar te llenaste la panza con el valor de un dólar. Todo el mundo me calienta el agua en su cocina, el agua de la canilla es potable, gasto en gasolina nomás, cuesta 25 dórdobas la súper, creo que es por litro… no estoy segura, creo que sí. Hasta ahora resulta buena. No he encontrado camping en Nicaragua, pero un hotel como el que estoy hoy, lindo, limpio, con anfitriones amables, educados, cuesta 100 córdobas, menos de 5 dólares… o sea… que qué más podría pedir, si el viaje de esta vida o la vida que es este viaje continúan de esta manera, esto es en serio un sueño y yo que creí estar despierta…
Aquí van algunas fotos, algunas de Matagalpa, un poco más populosa que Jutiaga. Con el hijo de Ángela, Steven y su amigo Jonathan, otras del centro de las dos ciudades -están mezcladas- y millones de abrazosssssssss… desde Jutiaga, la ciudad de las brumas (dicen que dentro de un rato, el cielo se cae con la tarde y hará mucho frío aunque ahora parezca increíble. Así funciona por acá lo que a simple vista parece inconcebible)

León, 15 de noviembre de 2009

Me fui junto con las brumas de las montañas de Jinotega. Era cierto. Anoche sólo se veían los duendes fugaces que brillaban como bichitos de luz adentro de una nube que parecía infinita. Entra la bruma se distinguían las chispas de los fogones de los puestos de fritanga. Carnes, papas, plátanos, quesos. Me comí un buen plato de res (anticuchopara elque entiende) con frijoles, arroz, ensaldas y me llevé de postre un plátano frito con queso también frito. Hígado resiste, estaba buenísimo. Me desperté temprano, sin duendes y rodeada de pájaros y me levanté como se levantaban las nubes por las laderas de las montañas. Todos me sugerían, “te vas por el Guayamil…” Yo no sabía que era el Guayamil, pero cuando vi un cartel que decía Guayamil me mandé. Resultó ser una ruta más nueva y menos pozeada que por la que había llegado desde Matagalpa. Viajé con los rebaños, los arrieros, las vacasy las vaquitas que no son ajenas. El paisaje en sí es menos desopilante que el de subida pero ya lo había conocido y estuvo bien bajar por ahí.
Llegué a la ciudad deLeón, una de las joyitas coloniales de Nicaragua, cuna del poeta Rubén Darío, transitando la cadena volcánica llamada Cordillera de los Maribios. Algunos de estos volcanes siguen en actividad, sobre todo a uno de ellos, se lo veía fumar en ayunas esta mañana.
Me estacioné en el parque central donde está la catedral más grande de centromamérica, construida a lo largo de cien años y donde está el mausoleo del poeta custodiado por un león esculpido, no pude entrar, en Nicaragua la mayoría de las iglesias están de adorno, cerradas, abren de vez en cuando como museos, dicen que en esta hay un vía crucis que es una verdadera obra dearte pintada por el artista Antonio Sarría.
Dejé el autito en el parque y me encaminé a buscar hostal, después de ver un par decidí quedarme en la Casa de Ivana, un cuarto con estilo de poeta que escribe en máquina antigua, una entrada con sillones hamacas, reloj de campanadas, toda la luz de un patio interno, abierto al cielo y a una galería colgada de helechos y begonias, un papagayo que grita, una guacamaya que le contesta cantando y una cacatúa que se da aires de opereta. Cuesta 140 córdobas, el coche en un estacionamiento, por día 15 córdobas. Atrás mío llegaron almismo hostal una pareja que está recorriendo América Central en bicicleta. Él, un hombre medio mayor, más mayor que yo, perdón… de Estados Unidos y ella, una alemana que enseguidale echó el ojo al mate, su madre es argentina. Entró acalaroda por la pedaleada y tomamos unos mates que le vinieron bárbaro para recuperar energías. Casi al mismo tiempo llegó una francesa que está recorriendo América Latina a pie, en colectivos, a dedo y en lo que venga, arrancó del sur de Chile.
Salimos a caminar por la ciudad. Yo dedicada a los héroes y mártires. La ciudad de León es una de las ciudades más progresistas y pulenta de Nicaragua, acá, en los años de revolución, toda la ciudadanía luchó contra Somoza, todos y cada uno de los habitantes de León que hoy día son cerca de 140mil habitantes. Y por lo poco que he podido charlar con la gente del lugar hasta ahora que hace apenas unas horas que llegué, sigue VIVA.
Sé que medio me estoy instalando en Nica. Por ahí me preguntan cuánto tiempo va adurar el viaje y no sé… No quiero batir un record para el libro Guiness, entiendo que la primera parte fui práctimente volando, hice 3mil km en menos de 10 días y ahora aletargo, aletargo… y no quiero que se acabe este descubrimiento fenomenal que estoy padeciendo en estos días. Poco apoco iré acercándome al sur, por ahora me sigo estacionando en estas tierras. Además de todo, el clima me envuelve, el climaen genera,en lamontaña o acá donde hace mucho más calor. Anoche,en Jinotega, todos andábamos con nuestras capuchas de lana y pompones, increíble, acá es con ventilador y aire acondiciaonado, a sólo dos o tres horas de camino, pero está bueno, me saqué los largos-es horadeque los lave- y ando de vestidito ligero, me di una ducha apenas llegué, refrescante, y salgo a andar y me gusta, me gusta mucho Nicaragua, nunca había pensado en este país como destino, si alguien piensa en viajar, VALE LA PENA, es muy rico en todo sentido, cultural, arquitectónico, paisajístico, y bueno lo que le pone la gente que es la mayor riqueza.
Y ni hablar de la comida…
Ya me comí el raspado de hielo granizado de dulcede leche, una bolsa de frutas surtidas y ahora voy a salir a buscar algo. Casi todo cuesta 5 córdobas.
Para que se den una idea, puse nafta y todo, el litro de la super que ayer dudaba cuesta 20 córdobas (casi un dólar). La gasolina es más cara en Honduras y mejor en Guatemala, acá va bien, está bien. Pero voy al grano, a los números, puse nafta y todo y hace cuatro días cambié 50 euros para repartir en 4 días y hoy que se cumplen los 4 días, me doy cuenta que me van a alcanzar para 5, está bien no? Durmiendo en hotel… Y comiendo algo sólido…a ver qué hay…mmm…

Poneloya y Las Peñitas, 16 de noviembre de 2009

Hoy me fui a la playa, un rato. Pero antes de eso, me es imprescindible echar unas página pa’trás. Lo de anoche fue A-LU-CI-NAN-TE. Salí del ciber como a las 5 de la tarde, empezaba a oscurecer. Desde afuera del teatro se escuchaba música sinfónica. Me acerqué a la cartelera a ver qué anunciaban. -Si quiere pase, es gratis- me dijo una voz masculina a mis espaldas. Me di vuelta. -Es la sinfónica Nacional de Cuba- agregó el hombre, -acaba de empezar y aún hay butacas libres.
Me quería morir de la emoción. La sinfónica de Cuba! Subyugada ante las interpretaciones. Hacen sonar los instrumentos, pero no como cualquier snfónica, los hacen SONAR con todo el cuerpo que tienen, desde las cuerdas hasta las cajas. Interpretaron varias composiciones, sobre todo cubanas. En una de ellas, El Huahuancó, en un fragmento, todos los integrantes de la orquesta comienzan a desarrollar un ritmo percutivo con su instrumento, uno tras otro se van acoplando y suena increíble y en eso entra una trompeta con un solo exelso. Aplausos de pie. Después del concierto habló el alcalde de León, agradeciendo al pueblo cubano por estas presentaciones solidarias con el pueblo nicaragüense, dijo que en el amar a otro pueblo, no hay pueblo que ame más que Cuba y otras cosas. Fue conmovedor.
La sala es grande, estaba casi llena. El alcalde contó que cuando le ofrecieron traer la soinfónica de Cuba a León, le dijeron que tenía que anexar unas plataformas al escenario, alargalo, porque no entrarían los músicos y que él decía que no, que no podía ser, que el escenario nunca había hecho falta alargarlo, que al final agregaron un tapanco hacia adelante y así y todo los músicos estaban muy juntitos.
Salí del teatro y me fui a comer al Parque Central y se me acercó un hombre que me había visto en el teatro, cómo para que no me vea, yo era la que gritó, VIVA CUBA!! BRAVO!! OTRA!! El hombre se llama Bernardo y es periodista en Managua, tiene dos progranmas de radio, charlamos mientras comíamos unos plátanos fritos con salsas, me dio su dirección y los programas en los que trabaja para que los escuche cuando voy en el auto.
Vi que la catedral estaba abierta, entré a ver la tumba de Rubén Darío, ya apagaban las luces así que salí rapidito y volví al hostal donde tomé dos termos de mates con Marisa, la alemana hija de argentina, que esta mañana partió con su compañero a pedaleo limpio y parejo. Salieron temprano, como a las 6.30, pero me levanté un cachito antes para despedirlos y tomarnos otro matecito. Después esperé leyendo y me fui a la lavandería y al banco. Pasé por La Casa del Obrero.
La Casa del Obrero la están remodelando, es importante porque ahí fue donde Rigoberto Pérez ajustició al primer engendro asesinos de la saga de los Somoza, claro que enseguida lo mataron, pero Perez cumplió su cometido y acá es considerado un héroe y mártir del pueblo. Después pasé por la casa de Rubén Darío. Quién diría, si preguntan, -dónde está María, -fue a la casa de Rubén Darío, el poeta, el de Maragarita está linda la mar y el viento lleva escencia sutil de azar tu aliento yo siento en el alma una alondra cantar tu acento, Margarita, te voy a contar un cuento. Me la sé toda, todavía la recuerdo… Y se fue la niña bella por el cielo y más allá a buscar la blanca estrella que la hacía suspirar.
Me fui al mar. El mar está a menos de 20 km de León. Me fui en el colectivo amarillo, desde el Mercado de Sutiava donde sale, a 1 km del centro, caminando siempre recto por la calle principal, Rubén Darío. La playa estaba casi sola. La arena impecable a lo largo de la costa, ni una huella, el aire, una brisa reconfortante. Me quedé un rato en agua y después me fui a un barcito a tomar un batido fresco de café con banana. Estaba en Las Peñitas y caminé por una calle que une Las Peñitas con Poneloya. Poneloya -algo así como “poné la olla”, en vez de la pava- es de aguas más apacibles, como una laguna de mar.
En Las Peñitas el suelo es de arena pero hay peñascos que forman sutiles bahía de olas muy caprichosas en el medio. Ahí conocí a Nelson quien me contó un poco de su vida. Bien vale decir, de las vueltas de su vida. Tiene como 40 años y me habló de cómo una mañana el ejército lo reclutó en el colegio para pelear contra la revolución. Dejó de estudiar, tenía como 14 años… Dice que casi todos los soldados de su escuadrón eran hondureños, entrenados en Honduras, porque los muchachos Nicas ya se iban yendo desde antes, a la guerrilla o a otro país. El se escondía en el monte y agradece estar vivo, dice que él no podía matar a sus hermanos, a sus vecinos, a gente de su misma familia que se había ido antes con los sandinistas. Volvió a la escuela y émpezó a estudiar agronomía, pero volvió la guerra y el ejército volvió a buscarlo. Pensó en irse del país pero sólo le quedaba su mamá y no quiso dejarala, por eso huyó a las montañas. Dejó de estudiar y a vivir como podía, dice que siempre contaba con la ayuda de los campesinos, pero que después a los campesinos los mataban aunque no hicieran nada y fueran nada más que una familia simple en el medio de la nada, con su ranchito y lo poco que les quedaba. Cuando fueron las elecciones volvió. Terminó de estudiar agronomía y trabajó para la producción del algodón. Los gobiernos neoliberales extirparon el algodón de Nicaragua y dedicaron la tierra a la soja y a los ingenios azucareros de dos o tres millonarios que todavía son dueños de todo eso y dice Nelson que el proceso de transformación es muy difícil pero que la gente tiene confianza y las propuestas vienen una tras otra y están bien pensadas, que espera que a nadie se le ocurra dar un golpe de estado acá como en Honduras, porque algunos tienen la idea de pagarle a los militares para voltear al sandinismo, pero él dice que contra ellos no van a poder y después de un rato se despide. Me estrecha la mano. -Fue un gusto conocerla, compañera.
Vuelvo en el colectivo de colores que cuesta 10 dórdobas, 20 km. En el camino desde el mercado de Sutiava encuentro a Severine, la francesa que viaja hacia el norte. En el hostal me hago amiga de dos italianos, Alessandro y Katia. Ellos van para el sur, igual que yo pero a pie o en lo que venga. Son del lago de Como. Esta noche vamos a charlar acerca del camino. Quieren llegar hasta Argentina, así que nos pondremos de acuerdo y seguro nos iremos viendo bastante durante el camino porque llevan más o menos el mismo ritmo que yo.
Y visto y considerando que ya anochece y tengo hambre, emprendo el camino de las fritangas, frutangas y otras gangas. Y como le dijo el poeta a Margarita, yo siento en el alma una alondra cantar tu aliento guarda niña un gentil pensamiento para aquél que un día te quiso contar un cuento.

Masaya y Granada, 17 de noviembre de 2009

Y anoche encontré la fritanga en las inmediaciones del Mercado de León. Una buena dósis de queso y banana frita y unos choricitos con ensalada. Después hubo cerveza Toña y mate en la sala de la Casa Ivana con Alessandro, Severine, Janis y Laura (letonios), parece que Katia, la tana, se había puesto brava que mamma mia y va fangulo.
Esta mañana partí con rumbo a Masaya, esquivando Managua. Anduve cerca de la metrópoli, pero en cuanto arreciaba el quilombo de autos, colectivos de colores y bocinazos yo como quien dice esquivaba el bulto y me iba por la tangente. Llegué bien. Entré en Masaya departamento al que pertenece el pueblito de Niconohomo donde nació Augusto César Sandino. En la galería de héroes y mártires de Masaya está la partida de nacimiento del llamado general de hombres libres. Sandino, ídolo. Cada pueblo, cada ciudad, abre las puertas de su galería en conmemoración de los que dieron su vida en esta lucha. En la de Masaya, esta mañana, me detuve en las cartas, esos mensajes de puño y letra que los milicianos enviaban a sus mamás o a sus hijos o testimonios de la gente que vio cómo mutilaban y asesinaban a sus vecinos, tantos niños… Hay muchos objetos que utilizaban en la guerra, además de su ropa sencilla, restos de caite, sandalias hechas de una tira de cuero con las que se adentraban en las Segovias, las granadas rudimentarias, fabricadas con latas de sardinas, ingenio artesanal que con más voluntad que fuerza enfrentaba a los tanques de los yanquis invasores. Me di una vuelta por el Parque Central de Masaya y partí hacia Granada. Granada es la otra joyita colonial de Nicaragua. Está impecable. Es una ciudad bella. Con sus farolas y sus colores contrastantes y estridentes. En un extremo hace guardia fumando su pipa el volcán Mombacho y en otro de los extremos sacude el Lago de Nicaragua su oleaje efervescente. Está picado. Anduve caminando y buscando un estacionamiento para que la autita colorada pasara la noche. Ya está, a una cuadra del hotel Esfinge. En el hotel Esfinge podemos usar la cocina y hay un patio concurrido de viajeros con mesas y hamacas; el hostal está frente al Mercado, así que es un barrio concurrido y hay panes, güirilas (tortilla de maiz con cuajada), fritanga, frutanga, y a un par de cuadras está el centro histórico.

Granada y Niquinohomo, 18 de noviembre de 2009

Hoy, allá fui, a la casa de Sandino. Alguien se preguntará, -dónde está María? -Fue a la casa de Sandino. El mismito, Augusto César, como dice la canción, con Bolívar y el Che, porque el mismo camino, caminaron los tres.
Temprano deambulé por los barrios pintorezcos de Granada. Granada es bonito. Ha rivalizado con León históricamente, al punto de haber transitado una guerra civil (mediados del siglo XIX) en la que, contratado por León, el filibustero William Walker la destruyó y dejó inscripto, “aquí fue Granada”, érase una vez una cuidad llamada Granada… sin embargo los granadinos sudaron -no es complicado sudar acá- hasta reconstruirla. Mucho antes había sido víctima del pirata Morgan y otros bucaneros que llegaban a través del Atlántico ingresando a lo que es hoy territorio de Nicaragua por el Río San Juan y el Lago de Nicaragua. Morgan como en el 1600 y pico se fue de Granada con medio millón de libras esterlinas.
Aquí sigo, en el hostal Esfinge donde hace unos minutos estuve tomando unos mates con Benjamín, otro viajero que ambula en micro, a pie o en lo que venga… Granada parece ser una comunidad más pequeña y más conservadora que la de León. Es de construcción típica colonial y justamente dicen que es la ciudad más colonial de Nicaragua. Anda bastante turismo. El FSLN es menos visible -aunque está presente- que en las ciudades por las que paré antes.
Y hoy me fui. Me tomé el bus de colores y me fui a Niquinohomo, la ciudad natal de Sandino. A su casa!!! Entré a su casa y anduve en su patio como él lo haría hace un siglo. Hoy la casa es una biblioteca, fue reconstruida y arreglada. Permanece una pequeña exposición de fotos históricas de Augusto César como general de hombres libres y de su familia. Fotos de él, la familia, su hermano Sócrates con el bigote incipiente y seductor sentado al lado de Augusto César, Rubén Ardila Gómez… de cuando estuvo en Yucatán y fue entrevistado por periodistas mexicanos. Con su esposa Blanca… Ahí está la foto del abrazo con el presidente Sacassa sarnoso, después de haber firmado una paz engañosa allá por 1933 y con Anastasio Somoza, traidor, asesino, después del mismo acto hipócrita. Pero Sandino no murió. Su sueño enarbolado detrás de su ejemplo y de su nombre hoy se realiza. Me conmovieron los padres, de luto en El Salvador, luto por los dos hijos muertos Sócrates quien también aparece en una de las fotos con su bigotito incipiente y seductor, sentado al lado de su hermano.
El pueblo de Niquinohomo es pequeño, di una vuelta por el parque central y regresé a Granada a tomar unos mates, una merienda de empanadas de queso y pastel de maiz blanco, todo por 17 córdobas. Otra vuelta por Granada y paso por la llamada Casa de los Leones donde vivió el poeta Ernesto Cardenal, no sabía que era de Granada, me lo comenta Chichí y casualmente vivió en esa casa señorial del centro de Granada, miralo vos.
Pienso salir mañana rumbo a la playa de San Juan del Sur, está cerca de Rivas. Me voy acercando a la frontera costarricense, dicen los que dicen porque ya han pasado por ahí, que no es nada agradable. Es la única frontera que hay por tierra entre los dos países, así que abundan los tramitadores chupasangre y los camiones esperando el trámite. Ya les avisaré para que prendan velas y se hinquen y recen y hablen con sauces y jacarandaes para que vibren en sintonía con las buenas ondas y pueda pasar sin mucho contratiempo.
Ah! Me avisaron que salió una notita en La Opinión acerca de mi viaje. Qué loco y qué lindo. Hay mucha gente que hace esto. No parece muy común, pero a diario encuentro en los hostales o campings gente que anda, en el camino. La notita está linda. “María Va” la titularon, y sí, voy… y además: “mirar rasgado… patitas chuecas… quiso la siesta ponerle DOS niños a su soledad… y se ve en el sol que huele a duende… La vi por internet, gracias por acompañar…!

San Juan del Sur, 19 de noviembre de 2009

Despedi a Granada y su cielo azul de metileno. El volcan rezongaba esta maniana y el lago que vi desde el camino, no se quedaba atras. Sin embargo en pocos minutos Granada recupero ese cielo implacable que la caracteriza, ni una nube dando tregua al calor que abrasa.
El camino fue breve y tranquilo. Unos 100 km hasta San Juan del Sur, bahia paradisiaca en la costa nicaraguense, ya casi llegando a la frontera con Costa Rica.
Me hospedo en un hostal de 8 dolares, caro para lo que venian sindo 5… pero incluye internet -en computadora sin enies ni acentos- y se puede usar la cocina y hay dispenser de agua caliente para el matecito y MUY IMPORTANTE, esta frente al mar.
Miro el mapa, al de America Central ya lo di vuelta. Esta la mitad de un lado, la otra mitad del otro. Llevo menos de 4000 km hechos, unos 3700… y estoy tan contenta que anoche soniaba que por alguna razon habia tenido que regresar a Mexico y ahi, me veia con la guia de rutas en la mano, y mi tia Ana, desde Mar del Plata, preguntaba, pero… no pensaras empezarlo de nuevo?? Y yo gritaba POR SUPUESTO!!! MAS VALE!!!
Voy al porch y de cara a la bahía me tomare unos mates en nombre de todos ustedes.

La casa con ruedas (México-Argentina en auto) Honduras

Laguna de Yojoa, 8 de noviembre de 2009

estoy en la computadora que me presta un gringo, en Honduras, tomando mates con una argentina que se llama Magali que anda trabajando por diferentes lugares, que huyo con su familia durante la dictadura hacia el norte y que estuvo viviendo varios anios en Caracas por lo que me va a dar contactos y me dice que seguro puedo conseguir laburo en Venezuela. Me va a pasar informacion.
Tampoco hay enies, se entiende no
Sali esta maniana de Rio Dulce todo bien. Cruce la frontera. Me pararon, me querian hacer creer que el pemirso ya no servia, a mamita, querido. Carinio, le dije al tipito, ahi dice hasata el 20 de noviembre y es el permiso de este carro asi que sirve o sirve y pim pum pan pase como chifle, migraciones y me fui a Omoa a la costa atlantica pero no me gusto el lugar para quedarme asi que segui y llegue a este Lago a un tal D&D bed and breakfast, el tipo hace cerveza, me estuvo enseniando acerca de las plantas que tiene por aca, sabian que las begonias se comen y tienen vitamina C…. pues ya me comi una y hay unas plantas con la que los indigenas hacen su shampoo y unas orquideas increibles y la flor mas grande del mundo, maniana o pasado pongo fotos.
Como estan encantados con la historia del viaje, el hombre este, que ademas es musico, toca la guitarra, me ensenio lugares bajo techo para que arme la carpa y tengo canilla libre de agua caliente y potable para el mate.
Todo bien.
Pronto sigo mis gentes.
No quiero usar mucho esta compu y esto esta medio aislado de los pueblos, pero no es ripio, jeje, las rutas en Honduras estan buenas.

Laguna de Yojoa, 9 de noviembre de 2009

Anoche probe cerveza de rash berry (no se que es ni como se escribe) y de albaricoque, exquisita!!! El senior Bob me puso un colchon de aire en una habitacion de la casa porque llovia mucho. Hubo guitarreada, bastante blusero el tema, con trompeta, y cantamos algun que otro tradicional chamame ya que esta mujer argentina, Magali, es de Entre Rios.
Todavia estoy aca, sin enies ni acentos. Hay una multitud incalculable de variedad de aves.
Estuve hablando con las chicas que trabajan aca, me dicen que al parecer Zelaya desiste de continuar con el infructuoso dialogo por su restitucion.
En un par de horas saldre hacia La Esperanza o Gracias que era la antigua capital Hondurenia, dos poblados donde quizas pueda integrarme mas a la vida comunitaria, aunque la verdad, la naturaleza en estas latitudes es un lujo, no tiene desperdicio y es muy hermoso el panorama, ademas de sentirme bien tratada por esta gente.

La Esperanza y Comayagua, 9 de noviembre de 2009

Fui hasta La Esperanza pero no me gustó. Es un pueblo dónde según dicen las informaciones se mantienen algunas tradiciones de comunidades aborígenes lencas.
Fue que después de conducir por una carretera que en tramos estaba en reparación y había largaaas colas, entré a un camino bello, de esos de montañas puramente verdes y exhuberantes. Muy lindo. Imaginé que el pueblo me gustaría porque en los carteles versaba… “aquí comienza la ruta colonial y de los volcanes”. Me ilusioné al pedo. Llegando hacía frío y viento. Eso me lo habían anticipado, es una de las sierras más altas de entre las honduras. Sin embargo no fue por eso, ya que llevo mi abrigo de duende y no me acobarda el frío, fue en parte el antipático del hotel, el precio del cuarto que exedía mi presupuesto. Ya he hablado de esto en otras oportunidades y sí el presupuesto es magro, pero se consigue y de buen aspecto. Ya ven. Anoche por ejemplo en D & D todo fue super fenomenal y entre comida y dormida y ducha y excelente compañía y buenos momentos no gasté más de 10 dólares. Fue a lo mejor una exepción, porque sí fue excepcional.Ahora el tipito de La Esperanza me quería cobrar como 350 lempiras que son casi 20 dólares y está en pedo, el hotel ni valía la mitad. Las calles estaban mojadas, encharcadas, pozeadas y rotas. Me fui al carajo.
Eso significó, primero encarar otra ruta, al cabo de pocos kilómetros era de tierra. Así que otra vez, media vuelta, march, pa’tras. Hay que seguir algún consejo del “dolape” que algo de fierros sabe y dice que si ando en terrenos escabrosos no sé qué cazzo se me va a romper.
En fin, me volví 100km y encaré el rumbo a Tegucigalpa con la idea de entrar en Comayagua que tantas veces se escucha gente que llama a Radio Globo.
Acá estoy. Es una ciudad agradable, pero a esta hora, serán las 6 de la tarde ya casi todo está cerrado. Ebncontré un hotelito bastrante como la gente y una covhera, todo suma menos de 10 dólares. Perfecto! Ya anduve caminando por ahí y me compré para hacerme unos sánguches de jamón y queso.
Las chicas que regentean el hotelito parecen copadas y simpáticas. Después charlaré ahí un ratito con ellas.
Acá, no pasa nada.
Siento que cuando hablo con la gente, les pregunto algo, como si hbalara otro idioma, no me entienden. En general no parece haber mucho interés por nada. Como la otra vez… hace dos meses… la misma sensación, una confusión por un lago, un desinterés por otro, y en medio, escucho la radio y cada Pepe, lobizón o goriletti, siguen con su campaña como si nada.
Van abrazos y mañana no sé…
Hay un parque nacional cerca de Tegusigalpa. Si no es complicado me mando un día por ahí y si no… tengo que consultar con el mapa, pero ya ando con ganas de visitar al camarada Dani.
Van algunas fotos con retraso de ayer, de Lago Yojoa y el lugar donde dormí, colchón de aire, colección de piezas precolombina de Bob, fotos de flores exóticas, bromelias, plantas para escurrir shampoo, herbal essence al natural y a la mano y también de la ruta de hoy donde cuando esperábamos unos nenitos vinieron a charlar y de paso tomarse unos matecitos conmigo.

Danlí, 10 de noviembre de 2009

Yo sigo buscando. Hablando con la gente. Anoche me quedé un rato tomando mates con Ana y Dalia, las chicas del hotel de Maru en Comayagua. Dalia es la empleada, la esclava. Ana es la que le grita: -Daliaaaaaaaa, dónde están las calcetas negrassss??? Y ahora planchame la falda azul, Daliaaaaaaaaaaa!!!! Dalia sabe de Mel y Ana solamente habla de su novio y de la novela y del casamiento y de las relaciones cotidianas. Lo fundamental está solucionado, su familia es dueña del hotel. Ana tiene 25 años y Dalia 17. Dalia tiene cara de dalia. Es preciosa, y le gustó tanto el mate que le regalé un poco de yerba para que se haga mate cosido hasta tanto consiga más y una bombilla.
Salí de Comayagua esta mañana, luego de volver al parque central a tomarle una foto al reloj de la catedral ya que resultó ser uno de los más antiguos del mundo. Forjado por los moros hace más de 800 años en La Alhambra y donado después por Felipe III a la capitanía de Comayagua. Si pueden ver, el número 4 en romano está escrito de la manera más antigua: IIII en lugar de IV. Me di una vueltita más, pasé por el barrio de La Merced, también uno de los más antiguos de la ciudad y hablé con los diarieros. Los diareros dicen que si Mel no es restituido, la democracia y las elecciones son una burla y me dieron un diario El Tiempo, dicen que El Heraldo se vende, pero lo escriben según los intereses de los empresarios y los dueños de los medios. Ellos no van a votar. Pero la mayoría seguramente irá y la clase gobernante, ese grupejo seguirá haciendo la suya con total impunidad o barriendo al que moleste. El grupejo se cree dueño de todo, se maneja como tal, y la gente está bastante atontada. Repiten lo que dice la Tv, “a ese revoltoso -refiriéndose a Zelaya- ya lo sacamos”, tal y como lo dicen los canales que repiten a Tinelli y a otros programas de variedades internacionales que les resultan entretenidos y los emboban. Hay dos radios que no se acoplan y resisten, Radio Globo y Radio América y UN SOLO CANAL de TV entre más de OCHENTA! O se que, VIVA LA PEPA!
Engrané y arranqué. La ruta, un suplicio. Desde hace más de dos meses, que estuve acá, y la están reparando siempre, por lo que hay tramos donde hay que estar parado durante una hora para que pasen del otro lado o pasen las máquinas. Igual hay rutas buenas y otras llenas de pozos, yo pienso y desconfío, las hacen así no más, los funcionarios de Michelleti tienen amiguitos en empresas de construcción e ingeniería civil, emparejan el terreno y como llueve mucho en esta zona, cuando la tormenta arrecia, otra vez se rompe todo. Es común que haya zona de fallas, donde de golpe se abre un boquete y la ruta se hundió.
Llegué a Tegucigalpa y me tentó entrar a la embajada de Brasil pero antes hay tantos retenes de milicos que desistí y seguí de largo. Los milicos no me pararon, me paró la policía y me pidieron la licencia, me preguntaron cómo eran los pesos mexicanos, lamentablemente no llevo ninguno cariñito, así que no te los puedo mostrar, mucho menos darte un par… querías uno, no?? Si querés te convido un matecito, le dije al poli… necesitás algo más??
No. Y me fui.
La entrada al Parque Nacional la Tigra que supuestamente está por Tegus, cerca de Jutiapa, no la vi así que seguí. Camino a Danlí. Encaré para entrar en San Antonio Oriente, cuna del pintor primitivista José Velázquez, la carreterita era de tierra y estaba muy pozeada, eran solamente 6 km y medio pero me dije, pobre auta, bancarse esto de ida y vuelta más lo que falta para llegar a Danlí… así que también dejé a Velázquez para cuando haga el viaje en el jeep amarillo petitero. Llegué a Danlí, se acuerdan? Tanta veces nombrada cuando Zellaya llegó a la frontera con Nicaragua. Un poco más adelante de Danlí está el Paraíso y después la frontera que me espera para mañana y de la que no tengo ni idea, estaré hasta Las Manos, se llama Las Manos, a ver cómo son los nicaragüenses en la frontera. Ahora en Danlí estoy en un hotel que se llama La Esperanza, que al final aunque uno le dé vueltas al camino es lo último que se pierde y está lindo. Está limpio, tengo Tv y la dueña mira a Maldonado, el de Radio Globo y me dijo que lo que pasa en Honduras es una vergüenza a los ojos del mundo entero y que en Tegus ya se matan como si nada, porque justamente, llegando acá, habían encontrado asesinado al hermano del ex presidente Callejas. En el diario que me dieron los diarieros, durante un embotellamiento, alcancé a leer que aparecieron varios cadáveres. Gente que se llevan los uniformados, dicen que son policías, después los encuentran por ahí, amarrados y muertos, y la policía dice que ellos no fueron. Horrible, fuera de control, y a casi nadie parece morderle si quiera la curiosidad por saber qué es lo que está pasando. Tengo una cita con el mapa y la Lonely Planet, capítulo Nicaragua.